Por caso de papeles y documentos triturados
La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios del Cusco viene coordinando las próximas diligencias e interrogatorios a los siete funcionarios de confianza retirados que estarían implicados en la presunta destrucción de documentos oficiales de la Sociedad de Beneficencia del Cusco. Las pesquisas fiscales buscan determinar si los papeles triturados incautados por la Policía Anticorrupción contienen información de auditorías o licitaciones sensibles de la gestión saliente.
El caso, que inicialmente generó gran revuelo mediático tras las denuncias del propio gerente encargado, ingresó recientemente a una etapa de hermetismo que ha despertado serios cuestionamientos en la opinión pública local. Trabajadores de la entidad insisten en que la información dañada correspondía a procesos de contratación y presuntos informes de Contraloría que evidenciarían el uso proselitista de la institución.
Presión por transparencia
Ante el prolongado silencio, la ciudadanía cusqueña y diversos sectores gremiales han dirigido sus exigencias hacia el médico Julio César Trujillo, quien asumió la presidencia del Directorio con la promesa implícita de transparentar el estado financiero y administrativo de la Beneficencia. Se espera que en los próximos días la nueva gestión emita un informe técnico preliminar detallando el grado de perjuicio institucional e identifique si los archivos digitales cuentan con respaldos suficientes para reconstruir el material desaparecido.


