Por: Mg. Mayra Elizabeth Hermoza Sovrino.Historiadora, Inspectora de Proyectos de Inversión y Gestora Social.
Existe una profunda ironía en el Perú: somos un país que se enorgullece constantemente de su pasado milenario, pero que, en paralelo, mantiene a los profesionales que estudian y comprenden ese pasado en el olvido del sistema laboral del Estado. Tradicionalmente, se ha encasillado al historiador en los linderos exclusivos de la docencia de aula o la contemplación de archivos, reduciendo su campo de acción y subestimando su potencial en el aparato estatal. Frente a convocatorias de SERVIR que ofrecen las remuneraciones más bajas del mercado o perfiles que priorizan únicamente la técnica contable o ingenierías, surge una necesidad imperativa: reformular el concepto de eficiencia en la gestión pública y entender que esta no es solo financiera, sino fundamentalmente social.
El pasado 23 de mayo, en un enriquecedor conversatorio virtual tuve la oportunidad de participar como ponente principal y contar con la presencia del Dr. Pedro Angulo Arana historiador y abogado, ex presidente del Consejo de Ministros como panelista, pusimos sobre la mesa una realidad que nos toca profundamente: “El Historiador en la Gestión Pública: Desafíos y Realidades”. Desde este espacio, propusimos una ruptura de paradigmas. El historiador no es un mero «contador de cuentos» ni un sujeto pasivo del ayer; es el profesional capacitado para humanizar la inversión pública, dotarla de pertinencia intercultural y otorgar la viabilidad social que los fríos números de la economía y la ingeniería suelen omitir.
Un gestor público que no conoce la historia de su territorio es como un médico que intenta recetar sin leer la historia clínica del paciente. El territorio no es solo un espacio geográfico; es un tejido social vivo, con una cosmovisión, estructuras comunitarias y procesos de aprendizaje específicos. Mi propia trayectoria —que inició en el Archivo de la Corte Superior de Justicia del Cusco y se extendió hacia la especialización en Proyectos de Inversión, permitiéndome ejercer como Consejera Regional de Madre de Dios y liderar gerencias de desarrollo social y económico en municipalidades de Cusco, Puno y Madre de Dios— me ha demostrado que la formación histórica es una ventaja competitiva excepcional. Hablar el lenguaje de las fichas técnicas y el de las ciencias sociales en simultáneo permite consolidar una gestión pública de élite.
Las Áreas de Impacto: Donde el Concreto se une al Tejido Social
Hoy, desde mi rol como inspectora de proyectos de inversión en la municipalidad distrital de Cmanti —supervisando presupuestos que superan los tres millones de soles en proyectos interculturales y de seguridad ciudadana— reafirmo que la historia es una herramienta viva para la toma de decisiones estratégicas en diversos ejes:
Proyectos de Inversión y Ordenamiento Territorial: Un ingeniero civil sabe cómo levantar un muro de contención, pero el historiador sabe por qué la comunidad ha tenido conflictos en esa zona durante los últimos 20 años. En la formulación y ejecución de proyectos (como en el sector de seguridad ciudadana), nuestra mirada permite entender la raíz de la violencia o la exclusión, adaptando la inversión a la memoria organizativa del lugar. Si ignoramos esto, solo gastamos presupuesto; no solucionamos problemas.
Prevención y Resolución de Conflictos Sociales: La mayoría de los operadores públicos actúan en el «aquí y ahora». El historiador tiene el mapa genético del conflicto; identifica si una crisis (minera o de demarcación) es coyuntural o la reactivación de una herida histórica, diseñando soluciones sostenibles que ahorran millones al Estado.
Transparencia a través de Archivos y Museos: Un archivo municipal o regional organizado por especialistas no es un depósito de papeles; es el corazón de la legalidad, previene la corrupción y facilita la fiscalización. Sin memoria institucional, el Estado vuelve a empezar de cero cada cuatro años.
Programas Sociales y Educación: En programas como Juntos, Cuna Mas o Pensión 65, actuamos como analistas de vulnerabilidad para que la asistencia respete la dignidad histórica. Asimismo, en las UGEL o DRE, somos clave para diseñar currículos regionales que construyan verdadera ciudadanía crítica.
La Urgente Reivindicación en las Direcciones Desconcentradas de Cultura (DDC)
Es una contradicción flagrante que el propio Ministerio de Cultura, a través de sus Direcciones Desconcentradas – DDC, sea muchas veces la institución que más le cierra las puertas al historiador en las regiones. Se ha normalizado la idea de que la gestión cultural pertenece exclusivamente a la arqueología o a la administración pura, despojando al patrimonio de su alma histórica.
Las DDC han priorizado el patrimonio arqueológico inmueble, descuidando de forma alarmante el patrimonio documental. Los archivos históricos regionales agonizan por negligencia administrativa debido a la ausencia de especialistas en la toma de decisiones. Exigimos que estas plazas dejen de ser vistas como botines políticos o netamente administrativos; se requiere el rigor científico de quien sabe investigar, catalogar y poner en valor. El historiador es el gestor natural de la memoria de los pueblos; sin nosotros en las DDC, la gestión cultural del Estado seguirá siendo incompleta y carente de raíces.
Un proyecto que respeta la identidad es un proyecto que dura; aquel que ignora la historia, nace con fecha de caducidad. Es momento de que el Estado peruano entienda que la inversión con rostro social no es un lujo utópico, sino un requisito técnico indispensable para el desarrollo, y que los historiadores como profesionales de las ciencias sociales estamos listos para liderar ese cambio desde la primera línea de la gestión pública.
Sobre la autora:
Mayra Elizabeth Hermoza Sovrino es Historiadora por la UNSAAC, Magíster en Proyectos de Inversión (UNSAAC) y Maestrante en Gerencia Social y Relaciones Comunitarias por la Universidad Nacional de Trujillo (UNT). Actualmente se desempeña como Directora Nacional de Servicios Gremiales del Colegio Profesional de Historiadores del Perú (CPHP), Inspectora de Proyectos de Inversión y Gestora Social con amplia experiencia en gobiernos regionales y municipales del sur oriente peruano (Madre de Dios, Cusco y Puno).


