Sectores ciudadanos cuestionan la oportunidad del gasto y acusan un intento de «maquillar» la falta de conclusión de obras prioritarias
La Municipalidad Provincial del Cusco desató una intensa controversia en la opinión pública local tras anunciar el inicio de una intervención técnica integral en el histórico mural de la avenida El Sol, una de las expresiones pictóricas más importantes de la ciudad imperial, creada por el desaparecido artista Juan Bravo.
A través de sus canales oficiales, la comuna de Cusco informó que los trabajos consisten en una limpieza especializada, consolidación de fragmentos desprendidos, reposición de piezas faltantes y una reintegración cromática utilizando pigmentos originales. La administración edil enfatizó que el proyecto cuenta con rigurosas autorizaciones sectoriales y se ejecuta bajo estándares internacionales de conservación del patrimonio cultural.
¿Restauración o maquillaje político?
A pesar de los argumentos técnicos de la municipalidad, el anuncio despertó una ola de críticas entre diversos colectivos civiles y ciudadanos en las redes sociales. Los cuestionamientos apuntan a que los trabajos se ejecutan de manera apresurada en la recta final de la gestión municipal, periodo en el cual la comuna afronta duros cuestionamientos por retrasos físicos y deficiencias de calidad en múltiples obras públicas viales y de saneamiento en la periferia de la ciudad.
Para un sector de la población, la puesta en valor del mural representa una acción necesaria para proteger la identidad cusqueña de los estragos del clima. Sin embargo, para los críticos de la actual administración, este despliegue presupuestal funciona como una «cortina de humo» estética diseñada para mostrar resultados rápidos antes del cambio de autoridades, postergando las verdaderas prioridades de inversión que demandan las zonas más vulnerables de la provincia.


