¡Ya no más! En un enérgico operativo, las autoridades de Wánchaq dejaron claro que la ley se cumple y la justicia no se hace esperar. Con la aplicación del «principio de autoridad», procedieron a clausurar tres locales que infringieron las normas municipales y pusieron en peligro la salud pública.
Estos son los establecimientos que fueron cerrados:
El Gordito Pollos al Cilindro: Operar sin licencia de funcionamiento no solo es una falta administrativa, sino una irresponsabilidad que costó el cierre inmediato de este local.
Pollos y Parrillas, Sabor y Estilo: Aquí las cosas fueron aún más graves. Las inspecciones revelaron serias deficiencias en temas de salubridad, poniendo en riesgo directo a las familias que confiaban en el lugar para disfrutar de una comida segura.
Del Corral, Pollos y Parrillas: La situación fue más alarmante. No solo se detectaron condiciones antihigiénicas, sino también la presencia de roedores. Esto, sin duda, representaba una amenaza inaceptable para la comunidad.
Como parte de la intervención, las autoridades no se limitaron únicamente a cerrar los locales. Aseguraron ventanas y puertas con sellos visibles, además de colocar carteles que indicaban la clausura. Para quienes piensen en desafiar la resolución, el mensaje es firme y contundente: cualquier intento de reabrir o romper los sellos será motivo de denuncia penal.
En Wánchaq no hay espacio para negligencias. Las normas están para cumplirse, y esta acción marca un precedente claro de que la seguridad y el bienestar de los ciudadanos son prioridad absoluta.


