El estratega Hong Myung-bo y el expresidente de la federación fueron sometidos a un intenso interrogatorio en la Asamblea Nacional.
La eliminación de la selección nacional de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 ha escalado a un plano político sin precedentes. El exdirector técnico del combinado absoluto, Hong Myung-bo, y el expresidente de la Asociación de Fútbol de Corea (KFA), Chung Mong-gyu, comparecieron como testigos ante el Comité de Deportes del Parlamento surcoreano.
Ambas figuras del fútbol asiático, quienes renunciaron a sus respectivos cargos semanas atrás debido a la presión social, respondieron a los cuestionamientos de los legisladores sobre la opacidad en la gestión de la entidad, supuestos favoritismos en las convocatorias y las fallas tácticas que motivaron el fracaso en la cita mundialista. La audiencia fue promovida luego de una auditoría formal abierta por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo.
Durante su declaración, Hong Myung-bo asumió la responsabilidad total por el desempeño en el terreno de juego, aunque defendió la legalidad y transparencia de su nombramiento en 2024 ante los rumores de un trato preferencial. Por su parte, Chung Mong-gyu ofreció disculpas públicas a la afición por las controversias suscitadas durante sus 13 años al mando de la federación.
Corea del Sur se despidió tempranamente del torneo tras debutar con una victoria por 2-1 ante República Checa, para luego registrar caídas consecutivas por 1-0 frente a México y Sudáfrica, lo que desató una oleada de indignación y abucheos masivos de los fanáticos a su regreso a Seúl.


