La Policía alemana abatió al principal sospechoso, Abdul Ballout, tras un enfrentamiento armado ocurrido este domingo en las afueras de la capital.
Una jornada de festejos y reivindicación social terminó en tragedia en la capital alemana tras confirmarse que el atropello múltiple perpetrado la noche del sábado en las inmediaciones del céntrico parque Tiergarten se trató de un atentado terrorista islamista planificado. El último reporte oficial emitido por el Ministerio del Interior elevó la cifra de afectados a una mujer fallecida y 29 personas heridas, varias de ellas ingresadas en centros asistenciales en estado crítico.
El incidente ocurrió alrededor de las 22:00 horas (hora local), en pleno cierre de actividades del desfile del Orgullo LGBTIQ+ (Christopher Street Day). El atacante ingresó abruptamente a una zona peatonal a bordo de una furgoneta blanca, arrollando deliberadamente a la multitud congregada. Reportes de la Fiscalía añaden que, tras detener el vehículo contra un árbol, el agresor descendió e hirió a varios civiles utilizando un arma blanca antes de darse a la fuga.
Sospechoso abatido y detenciones
Tras un despliegue de rastreo que se extendió por casi 24 horas, la Policía de Berlín localizó al sospechoso en el distrito periférico de Spandau. El atacante, identificado como Abdul Ballout (21 años), de nacionalidad alemana y origen libanés, fue abatido a tiros por agentes policiales luego de avanzar hacia ellos blandiendo un cuchillo. Las fuerzas de inteligencia revelaron que Ballout poseía antecedentes delictivos previos y un historial documentado de radicalización vinculado al Estado Islámico (ISIS).
Paralelamente, las autoridades mantienen bajo custodia preventiva a un ciudadano iraní detenido en el lugar del crimen. Las investigaciones forenses preliminares sugieren que este individuo ocupaba el asiento del copiloto dentro de la furgoneta al momento del atropello masivo.
Condena internacional y medidas de excepción
El canciller federal, Friedrich Merz, condenó enérgicamente el suceso mediante un pronunciamiento oficial, catalogándolo como un «acto horrendo» concebido para infundir temor y quebrar la cohesión comunitaria. «Alemania no se dejará intimidar por el extremismo», recalcó el jefe del Ejecutivo. Por su parte, el alcalde de Berlín, Kai Wegner, ordenó el izado de banderas a media asta en señal de duelo generalizado y tildó el hecho de un ataque directo hacia una sociedad libre, tolerante y cosmopolita.
A raíz de esta emergencia terrorista, el Ministerio Federal del Interior ha emitido una directiva urgente instando a todos los estados federados de Alemania a revisar y endurecer de manera inmediata los protocolos de seguridad aplicados en espectáculos masivos y movilizaciones públicas previstas para el resto del verano europeo.


