Un grupo de aproximadamente 35 guerrilleros asaltó la comunidad de San Antonio, en el municipio de López de Micay, confiscando teléfonos y saqueando comercios.
Organizaciones como la Red de Derechos Humanos del Suroccidente y la Comisión de Derechos Humanos de Mespa alertaron sobre este hecho ocurrido el 3 de julio en la parte alta del río Micay, Cauca. Tras el asalto, los subversivos, identificados como miembros del ELN, confinaron a la población y saquearon alimentos.
Retención forzada y búsqueda
Aunque 32 personas fueron liberadas posteriormente, ocho pobladores fueron trasladados por la fuerza a un paradero desconocido. Las autoridades locales han expresado su profunda preocupación, señalando que este acto viola el derecho internacional humanitario y han solicitado la intervención inmediata del Gobierno Nacional y la Fuerza Pública para localizar a los desaparecidos.
Impacto en la región
Plataformas locales advierten que este crimen incrementa el temor en la zona, elevando el riesgo de desplazamientos forzados masivos y confinamientos en las veredas. La zona del río Micay es una región históricamente disputada por grupos armados, de acuerdo con reportes.


