El féretro del exlíder supremo recorrerá cinco ciudades clave entre Irán e Irak antes de su entierro final en el santuario de Mashhad.
Entre masivas y emotivas muestras de duelo popular, la República Islámica de Irán dio inicio a las exequias y ceremonias oficiales del que se proyecta como el funeral de Estado más grande de su historia reciente para despedir al exlíder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, quien falleció a los 86 años de edad.
El ataúd con los restos de la máxima autoridad religiosa y política del país fue instalado este viernes en la Gran Mezquita Mosalla de Teherán. Allí, entre lágrimas y rezos, el presidente de la república, Masoud Pezeshkian, junto a la cúpula del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), encabezó los primeros honores fúnebres de una jornada fuertemente custodiada por un estricto blindaje militar y de seguridad.
Cronograma y recorrido internacional del cortejo
Las autoridades organizadoras han diseñado un despliegue logístico y religioso sin precedentes que se extenderá por seis días consecutivos y cruzará fronteras:
- 4 y 5 de julio: Continuación de los ritos religiosos y visitas de delegaciones oficiales en la Gran Mosalla de Teherán.
- 6 de julio: Gran marcha pública y procesión multitudinaria por las avenidas principales de la capital iraní.
- 7 de julio: Traslado del cuerpo a la ciudad santa de Qom para recibir los honores del clero chiita.
- 8 de julio: Procesión especial en Irak, recorriendo los santuarios de las ciudades santas de Kerbala y Najaf.
- 9 de julio: Traslado final a la ciudad de Mashhad, donde el ayatolá será sepultado en el emblemático santuario del Imán Reza.
Mensaje político y de continuidad
El gobierno de Teherán estima que la movilización atraerá a entre 15 y 20 millones de personas en total, procedentes de diversas regiones de Oriente Medio. Para facilitar la asistencia masiva, se han habilitado redes de transporte gratuito, comedores populares y refugios de emergencia en los puntos de concentración.
Desde los sectores eclesiásticos y oficiales del país se ha enfatizado que esta masiva despedida colectiva representa un «referéndum» que ratifica la vigencia del régimen islámico y la estabilidad del orden político actual frente a las presiones internacionales, consolidando la transición hacia el nuevo liderazgo de Mojtaba Jamenei.


