Comerciantes informales desataron forcejeos y reclamos para evitar que sus productos sean confiscados
Momentos de alta tensión se vivieron en las inmediaciones de la emblemática plaza San Pedro. Un operativo de ordenamiento y fiscalización, ejecutado por el personal de Serenazgo de la Municipalidad Provincial del Cusco, derivó en una serie de incidentes y altercados físicos con los comerciantes ambulantes que ocupaban las veredas y calles de la zona.
La intervención municipal tenía como objetivo recuperar los espacios públicos restringidos para el comercio informal en el centro histórico. Sin embargo, la acción pacífica se descontroló rápidamente cuando los agentes ediles procedieron al decomiso preventivo de las mercaderías que obstruían el libre tránsito peatonal y vehicular.
Resistencia y forcejeos
Al notar que sus productos eran subidos a las camionetas municipales, decenas de vendedores informales reaccionaron de forma violenta. El operativo desencadenó intensos forcejeos, gritos y reclamos desesperados por parte de los comerciantes, quienes formaron cadenas humanas e intentaron recuperar sus pertenencias a la fuerza.
Los vendedores justificaron su permanencia en el lugar alegando la necesidad de trabajar para sustentar a sus familias. Por su parte, los transeúntes y vecinos del sector se dividieron entre quienes apoyaban el principio de autoridad para limpiar las calles y quienes criticaron el uso de la fuerza contra los trabajadores independientes.
Custodia de las vías
Tras controlar los conatos de bronca, la comuna provincial informó que estas acciones continuarán de manera inopinada en los puntos críticos de la ciudad. El fin es erradicar el comercio ambulatorio y garantizar la seguridad de los miles de turistas y ciudadanos locales que transitan a diario por los alrededores del Mercado Central de San Pedro.


