Gobernadora Regional exige al Ejecutivo observar ley de demarcación para frenar crisis.
La región Moquegua acata un paro indefinido que ha paralizado por completo las actividades comerciales, educativas y de transporte. La medida de fuerza busca la derogación de la Ley N.° 11658 de demarcación territorial, norma que afecta el sector de Quebrada Honda (Torata) y pone en riesgo el canon minero de la región. Lamentablemente, las movilizaciones ya cobraron su primera víctima mortal debido a los bloqueos viales.
Trágicas consecuencias en las calles
Durante la madrugada, un conductor perdió la vida en la carretera Panamericana Sur al impactar su vehículo contra rocas colocadas por los manifestantes. Al momento, los piquetes mantienen bloqueados el Puente Montalvo y la carretera Binacional, interrumpiendo la conexión hacia Tacna y Arequipa. Como medida de seguridad, la Gerencia Regional de Educación suspendió las clases presenciales, mientras que los mercados y comercios permanecen cerrados.
Negociaciones en la capital
Ante la gravedad de la situación, la gobernadora regional, Gilia Gutiérrez, lideró una comitiva técnica hacia Lima para reunirse de emergencia con el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi. En la cita, las autoridades moqueguanas demostraron que la propuesta legal carece de sustento técnico y fue elaborada de manera unilateral por el Poder Ejecutivo.
Por su parte, el titular del Parlamento, Fernando Rospigliosi, reconoció que el Congreso fue «sorprendido» por un proyecto mal estructurado del Ejecutivo. Para viabilizar una solución, Rospigliosi firmó y despachó la autógrafa de ley hacia Palacio de Gobierno, señalando que la salida legal inmediata es que el presidente de la República, José María Balcázar, observe la norma para su posterior archivamiento definitivo.
Medida de fuerza continúa
La gobernadora Gilia Gutiérrez informó que, a pesar de los avances políticos en Lima, el paro indefinido se mantendrá firme. La autoridad regional enfatizó que el levantamiento de las protestas depende única y exclusivamente de la decisión de las organizaciones sociales y la población en las calles, quienes exigen un documento oficial que garantice el respeto a los límites territoriales de Moquegua.


