Los gobiernos de Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo preliminar para detener los ataques armados recíprocos en el Golfo Pérsico y confirmaron el envío de delegaciones de alto nivel a Doha, Qatar, con el objetivo de salvar el pacto de no agresión firmado a mediados de junio. La medida busca frenar la reciente escalada militar que desestabilizó las rutas comerciales de la región durante el fin de semana.
Términos de la desescalada inmediata
El principio de acuerdo contempla compromisos clave por ambas partes para estabilizar la región de manera inmediata:
- Congelamiento de ataques: Ambas naciones pactaron detener de forma inmediata toda actividad militar cinética, incluyendo bombardeos de represalia y ofensivas con drones.
- Garantías al comercio marítimo: Teherán se comprometió a cesar los hostigamientos contra navíos comerciales en el Estrecho de Ormuz, permitiendo la reactivación del tránsito libre de buques petroleros.
- Alivio temporal de sanciones: En reciprocidad, la administración estadounidense aceptó flexibilizar temporalmente el bloqueo naval y las restricciones que pesan sobre los puertos energéticos iraníes.
Cumbre diplomática en Doha
Las delegaciones de ambos países viajan a la capital qatarí para definir los detalles técnicos del memorándum de entendimiento. Por parte de la Casa Blanca, se confirmó la participación del enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, y del asesor Jared Kushner. Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Irán envió una comitiva técnica enfocada en verificar la implementación de las condiciones acordadas.
A pesar del viaje de las comitivas, persisten diferencias en el formato del diálogo. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que las reuniones de esta semana serán determinantes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, aclaró que su delegación no sostendrá negociaciones bilaterales ni un diálogo directo con los funcionarios estadounidenses en esta etapa, priorizando la mediación técnica internacional.
Contexto del conflicto
Este esfuerzo diplomático busca reflotar el acuerdo de paz suscrito originalmente el pasado 17 de junio. Dicho pacto sufrió una fractura temporal tras el ataque con drones contra el petrolero M/T Kiku en el Golfo Pérsico y la posterior respuesta militar del Pentágono contra posiciones controladas por fuerzas iraníes. Las reuniones en Doha pretenden establecer un mecanismo de verificación permanente para evitar nuevos enfrentamientos.


