Kushvinder Vohra
Ex Presidente de la Comisión Central del Agua y ex Secretario ex oficio del Gobierno de India, y ex Comisionado Indio para el rio Indo
Existe mucha desinformación en torno al Tratado de Aguas del Indo (Indus Waters Treaty o IWT, por sus siglas en inglés), difundida a través de diversos artículos que aparecen en periódicos, revistas y foros en línea, incluso en Pakistán. Los artículos de las supuestas élites o académicos no son más que retórica vacía, carente de hechos, para crear una percepción pública en Pakistán. Aunque India ha mantenido el Tratado en suspenso, es importante analizar los verdaderos problemas relacionados con la llamada escasez de agua ampliamente reportada en Pakistán. Continúan culpando a India por sus problemas hídricos, como si India estuviera obligada a proporcionarles cualquier cantidad de agua que consideren necesaria. Según el Artículo III del IWT, India tenía la obligación de dejar fluir las aguas de los ríos occidentales, salvo los usos permitidos para ella. Por lo tanto, los caudales recibidos por Pakistán en un momento dado dependen de diversos factores, como las lluvias en la cuenca, el deshielo, etc., así como de los usos estipulados para India. Según diversos institutos de investigación, Pakistán recibe, en promedio, alrededor de 140 millones de acres-pie (MAF) de agua anualmente en la cuenca del Indo desde los ríos occidentales, lo cual sigue siendo más que los 135 MAF estimados al momento de la firma del Tratado. Sin embargo, en los ríos orientales, se reporta que los caudales se han reducido en aproximadamente 15% respecto de los 33 MAF evaluados en ese momento Entonces, ¿a qué de debe tanta retórica contra la India Si analizamos el tema en profundidad, la verdad no está lejos. De aproximadamente 140 MAF, el desvío de Pakistán para uso de irrigación es solo de alrededor de 104 MAF; el resto se desperdicia en el sistema o va al mar. El verdadero problema de la supuesta escasez de agua en Pakistán radica en la mala gestión del agua recibida y en una serie de otros factores que apenas se discuten entre los expertos pakistaníes. Apenas se debate públicamente sobre la inacción y el fracaso de las partes interesadas en Pakistán (incluido el Gobierno de Pakistán) en la gestión de los valiosos recursos hídricos, especialmente cuando la situación sobre el terreno ha cambiado enormemente desde la firma del Tratado en 1960. ¿Podría tratarse de una estrategia deliberada para culpar permanentemente a la India y victimizarse, desviando así la atención del verdadero problema: la mala gestión de los recursos hídricos en Pakistán? Analicemos los hechos.
Uso del agua en Pakistán
Durante la década de 1950, Pakistán utilizaba alrededor de 66 MAF de agua, irrigando alrededor de 21 millones de acres (MAc) de tierra en la cuenca del Indo. Desde entonces, el uso del agua en la cuenca del Indo ha aumentado a 104 MAF para irrigar cerca de 34 MAc. Cabe destacar que el agua utilizada por unidad de superficie irrigada es prácticamente la misma que en 1960. Sin embargo, la realidad ha cambiado. El aumento de la población reduce la disponibilidad de agua per cápita. Lo mismo ocurre en la India. Por lo tanto, las prácticas de gestión del agua que se seguían en la época del Tratado están totalmente desactualizadas y requieren comprender las complejas interrelaciones entre el agua, los alimentos y la energía. La India ya ha dado un gran paso adelante en este sentido, mientras que Pakistán no ha emprendido esta iniciativa con la suficiente seriedad. A pesar de recibir 33 MAF de agua (el 20% del agua total), la India irriga alrededor de 26 MAc de superficie en la parte oriental de la cuenca del Indo. Esto demuestra que la productividad del agua en Pakistán es muy baja.
Mala gobernanza del agua en Pakistán
El informe de estudio del Grupo del Banco Mundial titulado “Pakistan – Getting more from water” (el informe indica que la información está actualizada hasta septiembre de 2018) adoptó una visión de largo plazo sobre la seguridad hídrica de Pakistán hasta 2047. El estudio concluye que Pakistán cuenta con abundantes recursos hídricos (incluida la cuenca del Indo) y que solo otros 16 países tienen más agua. Sin embargo, al ser el sexto país más poblado del mundo, la disponibilidad de agua per cápita es baja. Cabe mencionar que la reducción del agua per cápita en Pakistán se debe principalmente al aumento de la población y, cuantitativamente, en promedio, recibe la misma cantidad de agua de la cuenca del Indo, o incluso más, de la que se estimó al momento de la firma del IWT.
Además, según el informe, la seguridad hídrica puede ser un desafío, pero no determina el futuro económico de un país. Curiosamente, existen 32 países con menos agua per cápita que Pakistán; en estos países, el PIB per cápita promedio es 10 veces mayor que el de Pakistán. Solo seis de estos 32 países son más pobres que Pakistán: todas naciones africanas con escasa inversión en riego y una fuerte dependencia de la agricultura tradicional de secano.
El informe también señala que Pakistán no aprovecha al máximo sus recursos hídricos y que la seguridad hídrica se ve comprometida por una gestión deficiente de estos recursos. Los riesgos a largo plazo relacionados con el agua no se reconocen y se mitigan de forma inadecuada. Asimismo, indica que la gestión de los recursos hídricos en Pakistán se ve afectada por una gobernanza deficiente de los datos hídricos, una planificación débil, la contaminación generalizada, la sobreexplotación de las aguas subterráneas, la baja productividad del agua y procesos deficientes que impiden una previsión fiable de inundaciones y sequías, entre otros factores.
Por lo tanto, teniendo en cuenta que más del 90 % del agua en Pakistán se utiliza para riego, es imperativo que se reduzcan las pérdidas de agua y se mejore la productividad hídrica para afrontar los desafíos actuales. Cabe mencionar también que Pakistán no ha creado suficientes depósitos de almacenamiento. El flujo de agua sigue su ciclo y el 80 % se produce en aproximadamente cuatro meses. Por consiguiente, sin un almacenamiento adecuado, nunca podrá lograr un riego fiable durante la temporada Rabi. Así pues, culpar únicamente a la India por su propia mala gestión no les servirá de nada. Deben esforzarse sinceramente por mejorar la gestión del agua, ya que, en promedio, disponen de agua suficiente.
Desperdicio de agua y baja productividad hídrica
Otro análisis, titulado “Water Management in the Indus basin in Pakistan – Challenges and Opportunities”, de Asad Sarwar Qureshi, publicado por la International Mountain Society en agosto de 2011, también confirma que la cuenca del Indo trae en promedio 175 BCM (142 MAF), de agua a Pakistán, lo cual es más que lo estimado al momento de la firma del IWT. De esto, 128 BCM (aproximadamente 104 MAF), se desvían para irrigación; 12 BCM (9,7 MAF), se desperdician como pérdidas del sistema; y 35 BCM (28,2 MAF), fluyen hacia el mar. Así, a pesar de estar dotado de grandes recursos hídricos, Pakistán solo puede utilizar alrededor del 73% de ellos y el resto se desperdicia o se escapa. Además, la productividad de los 104 MAF de agua desviados para irrigación es baja. Este documento menciona que la productividad del agua en Pakistán se encuentra entre las más bajas del mundo. En el caso del trigo, por ejemplo, es de 0,5 kg/m³ en comparación con 1,0 kg/m³ en India. De hecho, Pakistán no ha hecho ningún esfuerzo real por aumentar la productividad hídrica de los cultivos.
En contraste, India ha realizado enormes inversiones en programas como “Per drop more crop” (más cosecha por gota), “watershed development” (desarrollo de cuencas), microirrigación, desarrollo de áreas de mando, etc. Solo durante la última década, se han gastado más de 13 260 millones de dólares en estos programas centrales para mejorar la productividad hídrica de los cultivos. Además, los estados también han invertido una cantidad considerable por su cuenta para aumentar dicha productividad.
Baja capacidad de almacenamiento
En comparación con otros países áridos, Pakistán tiene una capacidad de almacenamiento de tan solo el 15 % del caudal anual de los ríos. Según las cifras publicadas, Pakistán apenas puede almacenar agua para 30 días. Tras la construcción de la presa de Tarbela hace 30 años, Pakistán no ha tomado ninguna decisión sobre la construcción de nuevos embalses. Sin un almacenamiento adecuado, Pakistán no puede gestionar los importantes recursos hídricos de la cuenca del Indo, que se reciben principalmente durante los cuatro meses del monzón, lo que provoca un flujo de agua considerable hacia el mar.
Conservación del agua
Pakistán no ha realizado esfuerzos serios en materia de conservación del agua para hacer frente al cambio climático. Por lo tanto, es lógico que experimente escasez de agua de vez en cuando, a pesar de recibir tanta o más agua del Indo que la estimada en 1960. Por otro lado, India trabaja continuamente en la conservación del agua y ha invertido anualmente alrededor de 950 mil dolares durante la última década. Solo en los últimos 8 años, se han conservado 11 mil millones de metros cúbicos de agua mediante la construcción de nuevos embalses, estanques y otras estructuras de recarga en todo el país. En contraste, Pakistán solo ha mostrado un compromiso superficial con este aspecto vital hasta el momento. Según informaron los medios pakistaníes, en una reacción precipitada a la decisión de India de suspender el proyecto de las Aguas del Indo, Pakistán anunció la construcción de un gran número de pequeños embalses. Sin embargo, considerando los antecedentes y la situación financiera de Pakistán, queda por ver si estas medidas se implementarán en la práctica.
Sobreexplotación de los recursos hídricos subterráneos
Se reporta que, en las últimas décadas, se han excavado millones de pozos tubulares privados y que la extracción de aguas subterráneas es mucho mayor que la recarga de la misma. La disminución promedio del nivel freático es de aproximadamente 1,5 m/año. El problema de la mala calidad de las aguas subterráneas y su salinidad agrava los problemas. No se observan muchos esfuerzos realizados en este ámbito en Pakistán.
En India también, la situación de las aguas subterráneas ha sido similar. Sin embargo, India ha venido tomando medidas consistentes al respecto, especialmente durante la última década. Según el último informe de evaluación de aguas subterráneas, hay un aumento del nivel freático en muchas áreas, gracias a los programas que se han lanzado en todo el país. Punjab ha lanzado una iniciativa, “Bijli Bachayo, Paisa Kamayo”, con el objetivo de frenar el mal uso de la electricidad gratuita para extraer aguas subterráneas. Haryana ha lanzado un programa que incentiva a los agricultores a diversificarse del arroz hacia otros cultivos que requieren menos agua. Muchos otros estados también han lanzado programas similares para conservar el agua. La gestión comunitaria de aguas subterráneas, bajo una iniciativa del Gobierno Central, promueve la gestión integrada de los recursos hídricos. Combinados con el Programa Nacional de Mapeo de Acuíferos, estos programas generan un cambio de paradigma en la gestión de aguas subterráneas en diversas cuencas fluviales de India, incluida la cuenca del Indo.
Infraestructura de irrigación
Pakistán se ha centrado únicamente en la creación de infraestructura de canales. Como se mencionó anteriormente, se desperdicia mucha agua en el sistema. No se ha realizado ningún esfuerzo concreto para modernizar la infraestructura y mejorar su eficiencia. Solo se han llevado a cabo algunos estudios y proyectos piloto a través del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) y otras entidades, que no se han podido extender a áreas más amplias. Evidentemente, esta situación ha provocado un enorme desperdicio de agua en el propio sistema. Por otro lado, India ha realizado enormes esfuerzos para mejorar el riego en todo el país, centrándose en la mejora del sistema de riego, modernizándolo con el uso de SCADA (acrónimo de Supervisory Control And Data Acquisition o Control Supervisor y Adquisición de Datos), el uso de tuberías en los sistemas de distribución, el microrriego y la gestión del agua a través de asociaciones de usuarios, entre otras medidas. Mientras que Pakistán se encuentra estancado en el tiempo, India está realizando claros esfuerzos y obteniendo resultados en una mejor gestión de los recursos hídricos, a pesar de enfrentar desafíos similares a los de Pakistán, como el crecimiento demográfico y el cambio climático.
Disputas interprovinciales en Pakistán
En 1991, el Acuerdo de Distribución de Aguas fue firmado por Punjab, Sindh, Khyber Pakhtunkhwa y Balochistán para resolver conflictos de larga data sobre la distribución del agua. Sin embargo, cada provincia lo ha interpretado a su manera y se acusa mutuamente de malversación de agua. La falta de coordinación y la desconfianza entre ellas han paralizado cualquier esfuerzo por mejorar la gestión de los recursos hídricos, y el problema se ha reducido a la mera recepción de caudales. Esto ha paralizado proyectos cruciales como la presa de Kalabagh, que podría aumentar significativamente la capacidad de almacenamiento en Pakistán.
Conclusión
Pakistán recibe, en promedio, una cantidad de agua igual o superior (142 MAF) de la cuenca del Indo, según las estimaciones al momento de la firma del IWT. Sin embargo, Pakistán no logra gestionarla adecuadamente. El desperdicio en el sistema asciende a unos 12 mil millones de metros cúbicos (9,7 MAF), y otros 35 mil millones de metros cúbicos (28,3 MAF) se pierden en el mar. Solo unos 104 MAF se desvían para riego. La eficiencia en el uso del agua desviada es muy baja. La productividad hídrica de los cultivos es una de las más bajas del mundo.
El verdadero problema no radica en el caudal del sistema fluvial del Indo en Pakistán, sino en su deficiente gestión. Los 36 MAF de agua que actualmente se desperdician o se pierden en el mar son suficientes para mejorar la seguridad hídrica de Pakistán.
India comparte preocupaciones similares relacionadas con el crecimiento demográfico y el cambio climático. Sin embargo, Pakistán está tomando medidas a largo plazo para abordar el problema, centrándose en la modernización del sistema de riego, la recarga de acuíferos, la captación de agua de lluvia, la conservación del agua, la productividad hídrica de los cultivos, el reciclaje de aguas residuales y la reducción de la contaminación fluvial, entre otras, para lograr la seguridad hídrica a pesar de los desafíos. Pakistán no parece haber tomado ninguna medida concreta sobre el terreno para abordar estos problemas.
Pakistán necesita superar la mentalidad que adoptó durante la negociación del IWT, cuando alegó que India interfería con sus aguas en la cuenca del Indo. Desde entonces, ha tachado a India de país ribereño superior que puede cerrar el grifo y se ha opuesto a todos y cada uno de los proyectos hidroeléctricos en India, aunque estén permitidos por el IWT. La negligencia de Pakistán en la gestión del agua es, de hecho, responsable de sus problemas hídricos en la cuenca del Indo.
Ningún caudal de agua podrá ayudar a Pakistán a menos que trabaje en la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos, mejorando sus sistemas, la productividad hídrica de los cultivos, la gestión de los acuíferos, los embalses, las prácticas agrícolas, las reformas institucionales, los sistemas de monitoreo, el uso de tecnología moderna, etc., y resolviendo las disputas interprovinciales.
El debate público sobre estos temas ayudará a Pakistán a avanzar hacia el uso sostenible del agua. Ocultar los problemas reales y centrarse en cuestiones imaginarias culpando a la India no será útil. Pakistán cuenta con varios estudios del Grupo W.B. y del IWMI (Instituto Internacional de Gestión del Agua), y es hora de analizar sus conclusiones en lugar de mantener la misma retórica de siempre, que no es más que una invención para desviar la atención de los verdaderos problemas que aquejan al sector hídrico en Pakistán.


