La Segunda Sala Penal de Apelaciones de Cusco revocó la condena contra el alférez PNP Cristian Ávila Monzón. El padre de la menor cuestiona la decisión y afirma que existían pruebas contundentes que no fueron valoradas.
En segunda instancia, el Poder Judicial dejó en libertad a un policía que había sido sentenciado a 20 años de prisión por abusar de una escolar de 14 años. El padre de la menor denunció que la resolución judicial contraviene la contundencia de las pruebas presentadas durante el proceso.
El investigado, un excomisario de Yaurisque, fue condenado en primera instancia tras una acusación que incluyó diligencias en Cámara Gesell y evidencias obtenidas en su vehículo. El levantamiento del secreto de las comunicaciones, según el denunciante, mostró conversaciones del oficial con su hija y otras adolescentes de colegios distintos.
Padre de la menor cuestiona absolución
Con profunda indignación, el padre de una adolescente de 14 años denunció que la justicia “le dio la espalda” luego de que una sala judicial del Cusco revocara la condena de 20 años impuesta al alférez PNP Cristian Ávila Monzón, investigado por el presunto delito de abuso sexual.
El hombre (cuya identidad se mantiene en reserva) afirma que la decisión lo dejó desamparado y teme que el agente, ahora en libertad, no vuelva a responder ante la justicia.
No se habrían valorado pruebas
Según su testimonio, la absolución se habría basado principalmente en conversaciones de WhatsApp, pese a que existían otras pruebas, como videos de cámaras de seguridad y pericias vinculadas al vehículo donde presuntamente ocurrieron los hechos.
“Todo estaba a favor de mi hija, pero los jueces lo liberaron. No sé a dónde más acudir”, declaró.
El padre asegura que la menor reconoció plenamente al agente, quien en ese entonces se desempeñaba como comisario en Yaurisque (Paruro). También sostiene que habría otras adolescentes que mantuvieron comunicación con el investigado, pero que no denunciaron por temor. “Mi hija tenía 14 años. Las demás también eran menores. Yo he sido el único que denunció”, afirmó.
Víctima con depresión
De acuerdo con lo manifestado por el padre, el impacto psicológico sobre la adolescente ha sido devastador. Desde lo ocurrido, la menor enfrenta episodios de depresión y ansiedad.
“A veces dice que ya no quiere existir. Para mí es un dolor terrible. Y ahora lo liberan (…) es una injusticia”, expresó entre lágrimas.
El denunciante responsabiliza a los magistrados de la Primera Sala Penal de Apelaciones de Cusco por la revocatoria de la condena y adelantó que presentará una queja formal, aunque teme que su falta de recursos complique el proceso. “Cuando uno no tiene poder económico, así pasan las cosas. Él (Ávila Monzón) tiene influencias”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a la presidenta de la Corte Superior del Cusco, al Ministerio Público y a las instancias nacionales para que revisen nuevamente el caso. “Solo pido justicia para mi hija. Que se revisen los documentos y que este señor vuelva a responder ante la ley”, concluyó.







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