Tecnología especializada para diagnóstico, tratamiento del cáncer, cirugías y hemodiálisis, así como todas las instalaciones de infraestructura como el aire acondicionado y el sistema de bombas de agua contra incendios, entre otros, demanda un suministro eléctrico suficiente y estable que permita operar los servicios
El nuevo Hospital Antonio Lorena incorpora equipamiento médico de alta tecnología que requiere un suministro eléctrico suficiente y estable para operar de manera integral. El establecimiento necesita una potencia de 3.1 megavatios (MW) para garantizar el funcionamiento simultáneo de sus servicios, que incluyen un resonador magnético, tomógrafo de 128 cortes, acelerador lineal para radioterapia, cineangiógrafo, arco en C y 20 máquinas avanzadas de hemodiálisis, además del equipamiento destinado a quirófanos, cuidados intensivos, emergencia y soporte de vida.
La magnitud de esta necesidad puede dimensionarse con algunos ejemplos. Como referencia, un tomógrafo de alta complejidad de General Electric puede requerir una capacidad eléctrica cercana a los 150 kVA, mientras que determinados sistemas de resonancia magnética necesitan instalaciones eléctricas con capacidades superiores a los 200 kVA. Asimismo, sistemas de angiografía pueden registrar picos cercanos a los 150 kVA. Son requerimientos que permiten dimensionar la demanda energética que implica concentrar tecnología médica especializada dentro de un mismo hospital.
El desafío no es hacer funcionar cada equipo de manera aislada, sino garantizar que todo el hospital pueda operar de forma articulada y simultánea. Mientras se realiza una resonancia o tomografía, pueden desarrollarse intervenciones quirúrgicas, sesiones de hemodiálisis y tratamientos de radioterapia, mientras permanecen activos ventiladores, monitores, incubadoras, sistemas de esterilización, climatización, bombas de agua corriente y bombas de agua contra incendio, sistema de datos, ascensores para transporte de pacientes y personal médico, sistema de gases medicinales y demás instalaciones indispensables para brindar atención continua y segura.
Contar con los 3.1 MW requeridos permitirá realizar las pruebas integrales del equipamiento en condiciones reales de operación y continuar con la capacitación del personal de salud. Con más de 49 mil metros cuadrados de moderna infraestructura, más de 500 camas y tecnología de alta complejidad, disponer del suministro eléctrico necesario será un paso fundamental para que el Hospital Antonio Lorena pueda poner toda su capacidad al servicio de Cusco







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