Servidores ediles señalan recortes salariales del 5 % durante cuatro meses, acumulando una afectación equivalente al 20 % de un sueldo mensual.
Afectados denuncian la imposición de faenas no remuneradas los fines de semana, aportes forzosos de S/ 50 para pintura y la venta obligatoria de rifas por S/ 150.
Un grave panorama de vulneración de derechos laborales y económicos fue puesto al descubierto por un grupo de trabajadores de la Municipalidad Distrital de Pichari, en la provincia de La Convención. Los denunciantes alzaron su voz de protesta para alertar a la opinión pública sobre una serie de cobros coactivos e imposiciones financieras que vienen precarizando de forma directa sus ingresos familiares.
De acuerdo con los testimonios del personal afectado, la administración edil les ha aplicado de manera sistemática un descuento del 5 % en sus remuneraciones mensuales durante un periodo de cuatro meses. Esta deducción irregular, realizada sin sustento legal ni consentimiento de los servidores, acumula un recorte equivalente al 20 % de un sueldo íntegro por cada trabajador de la comuna.
Faenas forzadas y aportes de su propio bolsillo
La reducción salarial se complementa con exigencias de jornadas laborales no remuneradas fuera del horario institucional. Los servidores denunciaron haber sido convocados con carácter obligatorio a participar en cerca de 10 faenas de trabajo físico durante los días sábados y feriados en las instalaciones del campo ferial del distrito.
El agravante de estas jornadas radica en que la municipalidad les exigió un desembolso en efectivo de S/ 50.00 a cada empleado. Dicho monto fue destinado obligatoriamente a la compra de pintura para el remozamiento y mantenimiento de la infraestructura de las sedes ediles, asumiendo los trabajadores un costo operativo que le corresponde estrictamente al presupuesto del Estado.
Financiamiento de festivales a costa del personal
La situación de abuso escaló recientemente con la entrega obligatoria de talonarios de rifas. A cada trabajador se le asignó un paquete de diez boletos valorizados en S/ 15.00 cada uno, obligándolos a pagar un monto fijo de S/ 150.00, indistintamente de si lograban venderlos o no. Según los encargados de la distribución, el dinero recaudado busca subsanar la supuesta falta de presupuesto municipal para el financiamiento y organización de los festivales turísticos locales.
Debido al clima de inestabilidad y el temor a sufrir despidos o represalias de carácter laboral, los trabajadores municipales demandaron la presencia en la zona de inspectores de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) y del Ministerio Público para auditar las planillas y detener los cobros ilegales. Al cierre de este informe, la gestión de la Municipalidad Distrital de Pichari no ha emitido ningún descargo oficial que esclarezca las imputaciones formuladas por su personal.


