Los líderes de «Venceremos» y el «Frente Regional Túpac» cuestionaron la falta de proyectos de gran magnitud para el Cusco y el Macro Sur.
En el marco de la actual campaña para las Elecciones Regionales y Municipales, una marcada polarización política se ha tomado la agenda en la región imperial. De la lista de más de diez candidatos que aspiran a la gobernación del Cusco, únicamente Verónika Mendoza, de la organización política Venceremos, y el economista Edgar Ochoa, del Frente Regional Túpac, analizaron el reciente mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori Higuchi, expresando una enérgica postura de rechazo frente a sus lineamientos programáticos.
Los dos aspirantes al Gobierno Regional (GORE) coincidieron en que el balance y las promesas expuestas desde la capital de la República evidencian un profundo centralismo que invisibiliza las demandas del interior del país. Lamentaron de forma explícita la naturaleza excluyente del mensaje hacia el Cusco y la macroregión sur, debido a que el Ejecutivo no incluyó ni reconoció ninguna obra de infraestructura ni inversión económica de gran envergadura estratégica para estas circunscripciones.
Objeciones a la estrategia de seguridad y economías locales
Un punto crítico analizado por Mendoza y Ochoa fue el anuncio presidencial enfocado en el uso de las Fuerzas Armadas para el control del orden interno. A criterio de los postulantes, la intención de militarizar la seguridad ciudadana bajo el pretexto de combatir la delincuencia organizada y las llamadas «economías ilegales» representa una amenaza latente de represión social. Detallaron que esta política criminalizará y golpeará directamente a los sectores de la minería artesanal e informal, así como a las comunidades nativas de la Amazonía cusqueña involucradas en controversias territoriales.
Críticas a la pasividad de la contienda electoral
Las jefaturas de campaña de ambas agrupaciones lamentaron el silencio corporativo guardado por el resto de las listas competidoras frente al discurso oficialista de Fiestas Patrias. Afirmaron que esta falta de pronunciamiento responde a que varios de los candidatos actúan como socios estratégicos o «topos» del fujimorismo en la región, o carecen de la capacidad de análisis técnico para fijar una posición política sólida sobre el rumbo del Estado.
Finalmente, exhortaron a la ciudadanía a evaluar las propuestas programáticas de fondo, criticando que la campaña electoral en el Cusco esté siendo tratada por otros sectores como un mero «concurso de belleza», priorizando el despliegue superficial de gigantografías, paneles fotográficos y propaganda visual en las principales plazas y calles de las provincias, en desmedro del debate ideológico y de planes de gobierno realistas.


