Las autoridades activan alertas máximas en múltiples comunidades debido a temperaturas que superarán los 42 °C.
El Ministerio del Interior y los servicios de emergencia autonómicos advirtieron que España ingresa a una ventana de “horas difíciles” frente al riesgo de incendios forestales. Esta situación crítica responde a la llegada de una nueva ola de calor extremo que disparará los termómetros en gran parte del territorio peninsular.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó alertas naranjas y rojas por una masa de aire africano cálido y seco. Se proyecta que las temperaturas máximas superen los 42 °C en los valles del Guadalquivir, el Guadiana y el Tajo. La combinación de calor extremo, vientos intensos y una humedad relativa inferior al 30 % sitúa el riesgo de propagación de incendios en niveles «extremos».
Para mitigar el peligro, el Gobierno dispuso las siguientes medidas inmediatas:
- Despliegue operativo: Las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y la Unidad Militar de Emergencias (UME) se declararon en alerta máxima de respuesta rápida.
- Restricciones en el campo: Se suspendieron de forma temporal las quemas agrícolas, el uso de maquinaria pesada en horas críticas y el acceso a los principales parques naturales.
- Focos activos bajo control: Los bomberos concentran sus esfuerzos en estabilizar incidentes recientes, como el incendio forestal en Olocau (Valencia), cuyo flanco derecho ya ha sido perimetrado con éxito.


