El expresidente formalizó el pedido de gracia común argumentando el exceso de plazos en sus procesos, su avanzada edad (81 años) y un estado de salud crítico con alto riesgo de infarto.
La defensa legal del expresidente de la República, Alejandro Toledo Manrique, presentó formalmente una solicitud de gracia presidencial común ante la Comisión de Gracias Presidenciales, con el objetivo de obtener su inmediata libertad y revertir el régimen de prisión preventiva que cumple en el penal de Barbadillo.
El recurso, sustentado por el abogado Carlos Torres Caro, se ampara en la condición jurídica actual de Toledo, quien técnicamente mantiene el estatus de procesado al no contar con una sentencia firme. Según la defensa, los plazos legales de sus investigaciones y juicios se han excedido de manera desproporcionada, vulnerando sus derechos fundamentales.
El eje central del pedido radica en la avanzada edad del exmandatario, quien cuenta con 81 años, y en su grave deterioro de salud. Los informes médicos adjuntados al expediente advierten que las condiciones de reclusión elevan críticamente el riesgo de que sufra un accidente cerebrovascular (ACV) o un paro cardíaco.
«Estamos ante una situación de urgencia humanitaria. No pedimos un indulto porque no hay condena definitiva, sino una gracia común debido al exceso de los plazos judiciales y al peligro real que corre su vida», argumentó la defensa en declaraciones a medios de comunicación.
De forma paralela, el equipo legal evalúa solicitar la aplicación de la Ley N.º 32181 (Ley humanitaria de los 80 años) para variar la prisión efectiva por arresto domiciliario. Asimismo, adelantaron que, de no prosperar la solicitud ante la actual administración de José María Balcázar, el pedido será reiterado bajo el principio humanitario ante el próximo gobierno de Keiko Fujimori.


