El líder de las recientes movilizaciones sociales fue capturado tras una orden judicial emitida por el Ministerio Público.
La Policía Boliviana, en coordinación con el Ministerio Público, ejecutó un operativo de captura que resultó en la detención del dirigente social Vicente Salazar, principal promotor y líder de los recientes bloqueos de carreteras que paralizaron los principales ejes viales y comerciales del territorio nacional durante las últimas semanas.
La aprehensión se realizó en cumplimiento de una orden judicial emitida por la Fiscalía General del Estado, la cual ha iniciado una investigación penal formal contra Salazar y otros dirigentes del sector por la presunta comisión de delitos graves contra la seguridad interna y la economía del país.
Gravedad de los cargos imputados
De acuerdo con el expediente fiscal preliminar, el Ministerio Público ha tipificado las acciones de la dirigencia bajo los siguientes cargos establecidos en el Código Penal boliviano:
- Terrorismo: Debido al uso de mecanismos de coacción violenta que afectaron los servicios públicos e infundieron temor en la población civil.
- Instigación pública a delinquir: Por los constantes llamados abiertos a interrumpir el libre tránsito de personas y mercancías.
- Asociación delictuosa: Por la presunta organización coordinada de grupos civiles para ejecutar daños a la propiedad pública y privada.
El gobierno del Estado Plurinacional argumentó que las movilizaciones dirigidas por Salazar no constituyeron protestas pacíficas, sino que derivaron en un desabastecimiento crítico de alimentos de primera necesidad, medicamentos de urgencia y combustibles en los principales centros urbanos del país, generando pérdidas económicas millonarias para los sectores productivos.
Reacciones y medidas de seguridad
Tras confirmarse el traslado de Vicente Salazar a las dependencias policiales de resguardo especial, las agrupaciones sindicales y los comités de movilización leales al dirigente emitieron un comunicado declarándose en «estado de emergencia nacional». Los sectores afines han lanzado advertencias a las autoridades, exigiendo la liberación inmediata de su líder bajo la amenaza de radicalizar las medidas de presión y reactivar los cortes de ruta de forma masiva.
Ante este escenario de tensión social, el Ministerio de Gobierno dispuso el despliegue inmediato de unidades tácticas de la Policía Boliviana en los puntos estratégicos de la red vial fundamental, con el objetivo de resguardar el orden público, garantizar la libre transitabilidad de los ciudadanos y evitar nuevos bloqueos de carreteras que atenten contra la seguridad nacional.


