Informe de control revela que el Consorcio Nuevo Echarati utilizó rafia sintética en lugar de planchas de aluzinc en el proyecto valorizado en más de S/ 32 millones
La Contraloría General de la República, a través de la Subgerencia de Control del Sector Educación, emitió el Informe de Orientación de Oficio N.° 9011-2026-CG/EDUC-SOO, en el cual alerta sobre serias irregularidades materiales y deficiencias técnicas en la ejecución de la obra «Creación del Servicio de Formación de la Carrera Profesional de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional Intercultural de Quillabamba (UNIQ)«, ubicada en el Fundo Potrero, provincia de La Convención.
La inspección física realizada por la comisión de auditores puso al descubierto que el consorcio a cargo del proyecto viene empleando insumos que no corresponden a las especificaciones técnicas obligatorias, además de evidenciar una falta de protección elemental en los componentes estructurales de acero frente a los factores ambientales de la zona.
Incumplimiento de especificaciones y materiales inadecuados
El Componente I de Infraestructura de esta importante obra universitaria fue adjudicado al Consorcio Nuevo Echarati (conformado por las empresas Calof Construcciones S.R.L. y JAS Consultoría y Servicios Generales) por un monto contractual total de S/ 32,866,328.56.
A pesar del millonario presupuesto asignado, la Contraloría constató las siguientes situaciones adversas:
- Uso de rafia sintética: El cerco perimétrico provisional del proyecto fue construido de manera precaria utilizando palos de madera de eucalipto y láminas de rafia plástica. Esta instalación incumple de forma directa el expediente técnico, el cual exigía de manera estricta la colocación de planchas onduladas de Aluzinc para garantizar la seguridad del perímetro.
- Estructuras con óxido: Se detectó la presencia visible de corrosión y capas de óxido en el acero de refuerzo de las zapatas, columnas y placas, tanto en el pabellón de la Zona Académica como en la Zona de Laboratorio.
Riesgo estructural ante sismos
El documento emitido por el órgano de control advierte que la exposición del acero corrugado de grado 60 a la humedad y a las lluvias locales sin coberturas de protección debilita las propiedades de la obra. La presencia de óxido impide la correcta adherencia entre el concreto y las barras metálicas, un factor técnico indispensable para que las estructuras de concreto armado soporten las fuerzas de tensión y los movimientos sísmicos.
De acuerdo con los manuales de construcción del proyecto, todo el acero de refuerzo debe mantenerse libre de impurezas, polvo o escamas de óxido antes de proceder con el vaciado de las mezclas de concreto. La omisión de este procedimiento expone a los pabellones de la UNIQ a fallas técnicas tempranas y reduce drásticamente la vida útil de la futura infraestructura educativa. El informe ya fue comunicado a la alta dirección de la universidad para que se adopten las acciones correctivas inmediatas.


