Con la mística de la «Garra Guaraní», el equipo de Gustavo Alfaro resistió los embates teutones, empató 1-1 en los 120 minutos y selló una clasificación memorable desde los doce pasos en Boston.
La Selección Paraguaya de Fútbol escribió esta tarde una de las páginas más gloriosas de su rica historia deportiva al eliminar a la tetracampeona mundial Alemania en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo Norteamérica 2026. En un compromiso cargado de dramatismo de principio a fin, el combinado dirigido por el argentino Gustavo Alfaro resistió con hidalguía el asedio germano para forzar una definición por penales donde emergió la figura del portero Orlando Gill, permitiendo que la Albirroja se imponga por 4-3 y se meta de lleno entre las 16 mejores selecciones del planeta.
Un gol soñado y la resistencia heroica
El partido comenzó con una Alemania dueña absoluta de la posesión del balón, intentando asfixiar las líneas de contención paraguayas. Sin embargo, la zaga liderada por el experimentado Gustavo Gómez aplicó un orden táctico impecable. Cuando agonizaba la primera mitad, a los 45 minutos, el juvenil Julio Enciso hizo estallar a los miles de hinchas sudamericanos presentes en Foxborough al conectar un certero golpe de cabeza que venció la valla teutona e instaló la sorpresa en el marcador.
En la etapa complementaria, el conjunto europeo volcó todo su poderío ofensivo. La paridad llegó rápido, a los 52 minutos, por intermedio de una definición del delantero Kai Havertz. A partir de ese momento, el partido se convirtió en un monólogo de pases alemanes frente a un muro guaraní infranqueable que supo bloquear 35 pérdidas de balón del rival y aguantar con el corazón en la mano durante el tiempo reglamentario y la prórroga. Incluso, el videoarbitraje (VAR) salvó a los sudamericanos al anular correctamente un gol alemán en el tiempo extra por falta previa sobre el arquero paraguayo.
La lotería de los doce pasos y la revancha histórica
En la definición desde el punto penal, la tensión paralizó a todo Paraguay. Alemania, históricamente infalible en estas instancias, flaqueó ante la presión. El propio Havertz erró el primer cobro de la tanda. Aunque los guaraníes también fallaron dos disparos, la precisión en los pies de José Canale sentenció el 4-3 definitivo en la tanda, provocando el llanto de los futbolistas y desatando festejos espontáneos en las calles de Asunción y en cada rincón de Latinoamérica.
Esta victoria no solo representa la clasificación a la siguiente ronda, sino también una revancha histórica guardada por casi un cuarto de siglo, evocando la eliminación sufrida ante los alemanes en el Mundial de Corea-Japón 2002.
El camino a Filadelfia
Sin tiempo para el descanso, el cuerpo técnico de Paraguay ya planifica el próximo desafío. La Albirroja disputará los octavos de final el próximo sábado 4 de julio de 2026 en el Estadio de Filadelfia, Pensilvania, donde medirá fuerzas contra el ganador de la llave entre Francia y Suecia. Con la moral por las nubes y el regreso de la mística de su juego defensivo, este plantel ha demostrado que está listo para seguir rompiendo todos los pronósticos en el torneo más importante del mundo.


