El presidente del directorio, Fernando Amaut, aclaró que la entidad financiera tenía la obligación de contratar al proveedor del evento
Tras la masiva indignación ciudadana generada durante la «Noche de Luz y Sonido», el presidente del directorio de la Empresa Municipal de Festejos y Promoción del Cusco (EMUFEC), Fernando Amaut, rompió el silencio. La autoridad deslindó la responsabilidad de su institución respecto a la cancelación del anunciado espectáculo de drones y señaló directamente a Caja Cusco como la entidad responsable del fiasco que empañó las celebraciones por el Mes Jubilar de la Ciudad Imperial.
Incumplimiento de auspiciador
De acuerdo con las declaraciones del titular de EMUFEC, la presentación tecnológica formaba parte de los compromisos asumidos por los patrocinadores oficiales de las fiestas. En este caso específico, Caja Cusco era la institución encargada de gestionar, financiar y contratar de forma íntegra al proveedor técnico del show de luces aéreas, por lo que el incumplimiento del contrato recae exclusivamente en dicha entidad financiera.
Malestar y desatención a las familias
El fallido evento generó el rechazo generalizado de miles de cusqueños y visitantes que abarrotaron la Plaza de Armas de Cusco. Familias completas, incluyendo a niños y adultos mayores, permanecieron de pie durante varias horas soportando las severas bajas temperaturas de la noche andina con la ilusión de presenciar el atractivo tecnológico, el cual había sido ampliamente publicitado en el programa oficial.
La frustración de los asistentes se incrementó ante la ausencia absoluta de una comunicación o explicación oportuna por parte de los organizadores en los altavoces de la plaza. El hecho ha sido catalogado por la opinión pública local como uno de los mayores desaciertos logísticos y de respeto al ciudadano en lo que va de las festividades jubilares de la región.


