La nueva legislación obligará a plataformas como TikTok, Instagram y YouTube a vetar a los menores, bajo la amenaza de multas multimillonarias.
El Gobierno del Reino Unido ha anunciado el despliegue formal de un histórico proyecto de ley que prohibirá de forma absoluta el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. La medida, que entrará en vigor de manera definitiva en la primavera de 2027, busca frenar la crisis de salud mental juvenil, el acoso digital y la exposición a algoritmos adictivos.
El veto británico afectará a las principales plataformas globales del entretenimiento y la comunicación, incluyendo a TikTok, YouTube, Instagram, Snapchat, Reddit, X (Twitter), Threads, Twitch y Kick. Quedarán exentos los servicios estrictamente educativos, el comercio electrónico y las aplicaciones de mensajería instantánea privada como WhatsApp y Signal, aunque estas últimas verán fuertemente reguladas sus funciones de contacto por parte de desconocidos.
Un modelo inspirado en Australia, pero con mayor control
La regulación británica adopta el espejo de la ley aprobada por Australia a finales de 2025, compartiendo sus pilares fundamentales:
- Responsabilidad corporativa exclusiva: La ley no penalizará a los menores ni a sus padres. La obligación legal y técnica de verificar la edad recaerá únicamente sobre las empresas tecnológicas.
- Sin excepciones parentales: El consentimiento de los padres no será válido para autorizar el acceso de un menor de 16 años a las plataformas prohibidas.
- Sanciones financieras severas: Las empresas que incumplan la norma se enfrentarán a multas que podrían alcanzar hasta el 10% de sus ingresos globales.
A pesar de las similitudes, el Reino Unido ha decidido ir un paso más allá que el modelo australiano. La ley británica prohibirá por completo que los menores de 16 años realicen transmisiones en vivo (livestreaming) y exigirá que los chats de los videojuegos multijugador bloqueen por defecto la comunicación con usuarios desconocidos. Asimismo, prohibirá el uso de chatbots de Inteligencia Artificial con fines de acompañamiento romántico o sexual a menores de 18 años.
El regulador de telecomunicaciones británico, Ofcom, será el encargado de supervisar los métodos de verificación de edad, evaluando tecnologías que van desde la biometría facial hasta la revisión de documentos oficiales de identidad.


