La organización cultural, declarada Patrimonio Cultural de la Nación, exige el retiro inmediato de los afiches promocionales por no contar con el consentimiento de la comunidad
La junta directiva y los representantes de la emblemática Danza Saqra de Paucartambo emitieron un pronunciamiento oficial en el que manifiestan su enérgico rechazo al uso no autorizado de la imagen y los personajes tradicionales de su comparsa en la campaña publicitaria de la XI Marcha del Orgullo Cusco 2026.
Los portavoces de la organización cultural precisaron que la utilización de su iconografía se realizó sin ningún tipo de consulta previa ni consentimiento. Asimismo, aclararon que los elementos gráficos empleados en los afiches promocionales no representan los principios, las costumbres, la fe religiosa ni las tradiciones que identifican a esta expresión cultural, profundamente ligada a la festividad de la Virgen del Carmen.
Ante esta situación, los representantes han solicitado formalmente a los organizadores del evento el retiro inmediato de todas las publicaciones que incluyan la imagen de los Saqras en plataformas digitales y medios impresos. De igual forma, advirtieron que se encuentran evaluando el inicio de acciones legales ante las autoridades competentes, como el Ministerio de Cultura e Indecopi, para salvaguardar el valor patrimonial de la danza.
El hecho ha generado una rápida corriente de opinión en las redes sociales de la región imperial. Mientras diversos sectores de la ciudadanía y gestores culturales coinciden en que cualquier colectividad debe respetar la historia y la identidad de las manifestaciones cusqueñas antes de incorporarlas a campañas públicas, otros sectores debaten sobre los límites de la libre interpretación y la inclusión de minorías dentro de la identidad andina.
Con este pronunciamiento, la comunidad de Paucartambo busca sentar un precedente sobre la protección del patrimonio inmaterial, recordando que las tradiciones vivas pertenecen a las comunidades que las preservan generación tras generación y no deben ser instrumentalizadas sin el debido proceso de diálogo y autorización.


