Macabro hallazgo en un pozo séptico tras reportarse la desaparición de una madre de familia
La Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público se encuentran desplegando un intenso operativo de investigación tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Rosa Candia Cárdenas, de 36 años, en el sector de Belempata-Macamango, distrito de Santa Ana. La víctima, quien residía en Puerto Maldonado, había arribado a la ciudad de Quillabamba a mediados de mayo con el único propósito de visitar a su hijo menor de 17 años. Sin embargo, el pasado 26 de mayo sus familiares perdieron todo rastro de ella, denunciando una desaparición que trágicamente concluyó la tarde del viernes 5 de junio, cuando las fuerzas del orden localizaron el cadáver oculto dentro de un silo en una parcela abandonada de la zona.
El jefe de la Región Policial Cusco, general Virgilio Velásquez Hurtado, confirmó que el cuerpo de la mujer presentaba graves lesiones en el cráneo que habrían sido ocasionadas por un objeto contundente, lo que orientó el caso de inmediato hacia la hipótesis de un violento feminicidio.
Las sospechas fiscales y policiales se dirigen directamente hacia el exconviviente de la víctima, Edert Castro, y el hijo de este. Los indicios apuntan a una planificación delictiva, dado que el terreno agrícola donde yacían los restos humanos perteneció en el pasado a la familia del presunto agresor, quien pasó allí su infancia y conocía con precisión la existencia del pozo séptico utilizado para ocultar el crimen.
Contradicciones y coartadas falsas
Las diligencias preliminares de la División de Investigación Criminal (Divincri) lograron desbaratar la versión inicial de Edert Castro, quien en un primer interrogatorio negó tajantemente haber mantenido contacto con la occisa previo a su desaparición. No obstante, las pericias técnicas y el análisis de las cámaras de videovigilancia
de la municipalidad demostraron fehacientemente que sí existió un encuentro entre ambos.
A este adverso escenario probatorio se suma la detección de una coartada falsa: un mensaje enviado desde el WhatsApp del propio hijo menor de la víctima hacia sus parientes, asegurando de forma sospechosa que su madre había emprendido un viaje intempestivo hacia España para justificar su ausencia.
Ante el peso de las evidencias acumuladas y el inminente avance de la justicia, tanto el exconviviente como su hijo han abandonado sus domicilios habituales y permanecen actualmente en la condición de no habidos.


