La Fiscalía Metropolitana Sur, la Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería de Chile ejecutaron este martes un megaoperativo que resultó en la detención de 20 personas vinculadas a una red de lavado de activos del Tren de Aragua.
La denominada ‘Operación Tokio’ permitió desarticular una célula dedicada a la extorsión y el contrabando que logró mover casi 90 millones de dólares fuera de Chile.
El procedimiento incluyó el allanamiento de una sucursal del Banco Santander en el centro de Santiago, donde se desempeñaba un ejecutivo que presuntamente prestaba colaboración a la estructura criminal.
El rol del ejecutivo bancario detenido
Entre los detenidos destaca José Carlos Pérez Asencio, un ciudadano venezolano de 33 años que trabajaba como ejecutivo de recuperaciones en la entidad bancaria desde 2019.
Según los antecedentes de la investigación, el sujeto habría sido reclutado por la banda para gestionar los capitales ilícitos provenientes de extorsiones a comerciantes y productores de eventos.
Pérez Asencio no utilizaba la infraestructura del banco para las maniobras, sino que operaba mediante una red de cuentas personales en distintas instituciones financieras para mover los fondos hacia la cúpula de la organización.
“El lavado que él hace o en lo que se vincula tiene que ver con operaciones internacionales en este caso en particular para el Tren de Aragua. De eso estamos hablando, no estamos hablando que el banco o a través del banco hacía esto, sino que él tenía muchas cuentas muchas cuentas abiertas en distintos bancos y a partir de ahí empezaba a operar», explicó el fiscal regional Héctor Barros.


