La Casa Real de Noruega oficializó el inicio del nuevo periodo dinástico en el país escandinavo. Este martes 1 de septiembre, el rey Haakon VIII completó el paso institucional más trascendental de su asunción al prestar el juramento de fidelidad constitucional ante el Storting (el Parlamento noruego). El acto protocolar se llevó a cabo tras el deceso de su padre, el rey Harald V, ocurrido el pasado 28 de agosto a los 89 años de edad.
«Prometo y juro gobernar el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes, que Dios Todopoderoso y Omnisciente me ayude», pronunció con solemnidad el monarca de 53 años. Con este juramento, Haakon VIII asume la jefatura de Estado de forma plena, manteniendo la vigencia de una monarquía constitucional que goza de un amplio respaldo entre la ciudadanía noruega.
Rol protagónico de la princesa heredera
Ante la sorpresiva ausencia de su esposa, la reina Mette-Marit —quien debió permanecer bajo estricta observación médica por complicaciones imprevistas ligadas a su trasplante de pulmón de junio—, el rey estuvo acompañado en el estrado de honor por su madre, la reina viuda Sonia, y su hija, la princesa Ingrid Alexandra.
La joven princesa, de 22 años, asumió un rol protagónico como primera dama en la ceremonia parlamentaria, marcando el inicio formal de sus nuevas funciones institucionales oficiales como la primera en la línea de sucesión al trono de la Casa de Glücksburg.
Honores y actos fúnebres
El traslado del rey hacia la sede legislativa contó con un despliegue de seguridad compuesto por más de 1,000 efectivos militares de las Fuerzas Armadas. Tras la culminación del juramento y la entonación del Himno Real, las autoridades abrieron oficialmente la capilla ardiente en el Palacio Real de Oslo para que el público rinda honores a Harald V hasta el funeral de Estado, programado para el próximo 9 de septiembre.







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