La persistencia del veranillo y la falta de lluvias mantienen en alerta a varias provincias del Cusco ante nuevos incendios forestales.
La región del Cusco enfrenta semanas decisivas ante la continuidad de los incendios forestales, que podrían prolongarse hasta diciembre debido al veranillo inusual y la escasez de lluvias. Así lo advirtió Miguel Oscco Abarca, director de la Oficina Regional de Gestión de Riesgo de Desastres y Seguridad, quien señaló que el comportamiento climático alteró por completo el ciclo habitual de precipitaciones.
El funcionario explicó que los registros comparados desde 2017 muestran que, en años similares, los focos de calor persistieron hasta fin de año, pese a que debieron presentarse lluvias regulares. Esa tendencia —afirmó— vuelve a repetirse y coloca a varias provincias cusqueñas en situación de vigilancia permanente. “El veranillo sí genera condiciones favorables para incendios forestales, hay probabilidades que tengamos más incendios”, declaró a la agencia Andina.
Últimas emergencias
Entre el 14 y el 21 de noviembre se registraron incendios en zonas rurales de Urubamba, Chumbivilcas y Anta. Brigadistas, bomberos y autoridades locales acudieron a Yucay, Velille, Nanrapampa, Uratari y Ccasillo, donde las llamas avanzaron sobre pastizales secos y quebradas expuestas. Los siniestros fueron controlados sin dejar víctimas, aunque los daños ecológicos siguen en evaluación.
Oscco Abarca indicó que las estadísticas muestran una disminución del 40 % en la incidencia de incendios respecto al mismo periodo del año anterior. Hasta noviembre de 2024 se reportaron 542 siniestros, mientras que en 2025 la cifra llegó a 323. Aun así, el impacto fue severo: el año pasado ardieron 22 mil hectáreas de vegetación y cultivos; este año, las áreas afectadas alcanzan 11 mil hectáreas. Además, cuatro adultos mayores y numerosos animales murieron por exposición al fuego.
Reducción de casos y ausencia de lluvias
La reducción de casos se atribuye al trabajo articulado entre bomberos, brigadistas, serenazgo y autoridades locales, además de campañas de sensibilización en zonas críticas. Sin embargo, el entorno climático adverso mantiene el riesgo alto.
La ausencia de lluvias preocupa especialmente en el Valle Sagrado. En Urubamba, la parroquia San Pedro Apóstol anunció una misa para pedir precipitaciones este martes a las 18:00 horas, que incluirá una procesión del Cristo de la Misericordia.
Según el Senamhi, las lluvias deberían intensificarse entre la última semana de noviembre y los primeros días de diciembre. Algunas zonas de la Amazonía cusqueña ya registran precipitaciones importantes —como La Convención, Paucartambo y áreas del Vraem, pero este patrón aún no se refleja en la sierra.
Ante este escenario, la Gerencia de Recursos Naturales y Gestión Ambiental exhortó a la población a evitar quemas, reportar cualquier humo o foco de calor y mantener prácticas agrícolas responsables. Las autoridades reiteraron que la prevención comunitaria será clave para contener la amenaza que persiste sobre gran parte del territorio cusqueño.







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