Gremios y ciudadanos critican la falta de presupuesto para proyectos locales y el nulo avance en justicia para las víctimas de las protestas
Una ola de descontento e indignación se generó en la población cusqueña luego del primer mensaje a la nación de la presidenta Keiko Fujimori. Durante un discurso que duró 45 minutos y detalló las acciones para su primer año de gobierno, la mandataria omitió por completo a la región Cusco y a la macro región sur del país. Esta falta de anuncios agrava la tensa relación con esta parte del territorio nacional, que en su gran mayoría rechaza su elección.
Olvido de proyectos estratégicos
Ciudadanos y líderes locales cuestionaron severamente a la presidenta Fujimori y a su gabinete ministerial por ignorar las demandas históricas de la región. Los manifestantes señalaron que:
No se mencionaron inversiones ni proyectos de envergadura para el sur peruano.
Las promesas incumplidas de gobiernos anteriores siguen bajo la categoría de «simples anuncios».
Se ignoró el peso económico y social que representa esta macro región para el desarrollo de todo el país.
Indiferencia ante las víctimas de las protestas Otro de los puntos más críticos que encendió el malestar popular fue el silencio de la mandataria respecto a la crisis social previa. Los entrevistados recordaron que el Estado mantiene una deuda pendiente con las víctimas de las protestas sociales.
La ciudadanía calificó como una «muestra de total indiferencia» que el discurso presidencial no contemplara medidas de justicia para los fallecidos y heridos, ni atención directa para los familiares afectados. Ante este panorama, la población cusqueña reiteró de forma unánime su exigencia para que el Ejecutivo atienda las necesidades urgentes del sur y garantice de inmediato los procesos de justicia.


