Siete aldeanos permanecen atrapados desde el pasado 20 de mayo en una remota cueva inundada en la provincia de Xaysomboun, en el centro de Laos, después de que intensas lluvias y deslizamientos de tierra sellaran la salida mientras realizaban actividades de búsqueda de oro.
El operativo de rescate, que este martes cumple seis días de labores ininterrumpidas, cuenta con la participación de especialistas locales y buzos tailandeses de élite, quienes luchan contra el tiempo y un nivel de agua que continúa en ascenso debido al clima adverso reinante en la zona montañosa de Long Chaeng.
Los equipos de emergencia incluyen a expertos que participaron en el mediático rescate de los 12 adolescentes del equipo de fútbol ‘Jabalíes Salvajes’ y su entrenador en Tailandia en 2018.
Estros rescatistas enfrentan condiciones extremas debido a la estrechez de los pasadizos, algunos de los cuales presentan dimensiones de apenas 60 centímetros de ancho.
La geografía de la cavidad obliga a los rescatistas a avanzar de lado y arrastrarse boca abajo para progresar a través de un túnel de 340 metros donde las rocas son sumamente afiladas, lo que ralentiza cada metro de avance.
“Es tan estrecho que hay que inclinarse de lado, agacharse y arrastrarse boca abajo para poder pasar”, explicó el buceador experimentado Kengkad Bongkawong a la cadena CNN.
Esperanza basada en el testimonio de un sobreviviente
La alerta sobre el incidente fue dada originalmente por un miembro del grupo que logró escapar vadeando el agua y abriéndose paso a la fuerza antes de que la cavidad quedara totalmente bloqueada por el lodo y los sedimentos.
Este sobreviviente informó a las autoridades sobre la ubicación de una cornisa elevada en el interior de la cueva que goza de ventilación continua y se encuentra por encima del nivel actual del agua, lo que alimenta la esperanza de los rescatistas de encontrar al resto del grupo con vida en ese sector específico.
“Tengo confianza en que todavía están vivos porque todavía hay aire en la cueva”, declaró Kengkard Bongkawong según un reporte del diario The Guardian.


