El 18.8% de la población en Cusco se vio afectada por la pobreza en un escenario marcado por la disminución del PIB regional
La tasa de pobreza monetaria en el Perú experimentó una reducción, pasando del 27.6% de la población en 2024 al 25.7% en 2025. Sin embargo, a pesar de esta tendencia positiva a nivel nacional, la región del Cusco enfrentó un leve repunte en su índice de pobreza durante el último año, incrementándose del 18.5% al 18.8%. Este aumento
significó que aproximadamente 3,500 cusqueños ingresaran a condiciones de pobreza. A pesar de ello, la región sigue manteniéndose tanto por debajo del promedio nacional como de su propia tasa de pobreza registrada en 2019, que alcanzaba el 23%.
El aumento de la pobreza en Cusco coincide con un contexto de contracción económica regional en 2025, ya que el Producto Bruto Interno (PBI) cayó un 2.6%. Esta disminución estuvo vinculada principalmente a una menor producción en sectores clave como la minería (-13.0%), afectada por la reducción en la extracción de cobre en la mina Antapaccay y por las protestas registradas en el corredor complicando aún más las condiciones laborales.
minero del sur. En el sector de hidrocarburos (-5.2%), la caída se debió a una menor extracción de gas natural y líquidos de gas en los lotes de Camisea. Por otro lado, el agro (-3.8%) también presentó números negativos debido a cosechas afectadas por lluvias intensas que perjudicaron cultivos importantes como cacao y café.
En este panorama, la calidad del empleo en Cusco sigue siendo un desafío considerable. El sector agrícola, que emplea al 40% de los trabajadores de la región, permanece casi enteramente informal, lo que agrava las vulnerabilidades económicas ante los problemas del sector. La contracción agrícola en 2025 generó una reducción notable en los ingresos de numerosos hogares. Además, los sectores de construcción (-9.3%) y manufactura (-4.3%) contribuyeron a una caída en el empleo formal, complicando aún más las condiciones laborales.
Un fenómeno destacado tras la pandemia es el aumento de la pobreza concentrada en áreas urbanas, y Cusco no ha sido ajeno a esta tendencia. En 2025, la pobreza urbana alcanzó el 15.6%, un crecimiento respecto al 14.9% registrado en 2024 y un indicador aún superior al nivel prepandemia del 14.3%. En contraposición, la pobreza rural evidenció una mejora, disminuyendo al 24.3% frente al 24.7% del año anterior, consolidándose muy por debajo del nivel registrado en 2019 cuando era del 35.4%. Esto ha provocado un cambio sustancial en la distribución territorial de la pobreza: mientras que en 2019 el 36.5% de las personas en situación de pobreza residían en zonas urbanas, para 2025 esta proporción alcanzó el 52.8%, lo que implica un incremento superior a 26,000 personas pobres habitando áreas urbanas de la región.


