Senamhi advierte que el calentamiento del Pacífico central reducirá drásticamente las lluvias en la sierra central y sur
La vulnerabilidad climática pone en máxima alerta a la región imperial. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) formuló una grave advertencia ante la configuración del fenómeno El Niño 2026-2027, el cual amenaza con generar una drástica reducción de las precipitaciones pluviales en la sierra centro y sur del territorio nacional. Los modelos científicos indican que, de consolidarse un evento extraordinario, la sequía proyectada podría alcanzar o superar los niveles críticos registrados durante el histórico y devastador El Niño de los años 1982-1983.
Escenario de alto riesgo para las comunidades altoandinas
Nelson Quispe, investigador científico del Senamhi, explicó que el fuerte calentamiento del océano Pacífico central viene alterando significativamente los patrones de la atmósfera, bloqueando el ingreso de humedad hacia la cordillera. Bajo este escenario, el departamento del Cusco figura como una de las zonas geográficas con mayor exposición al peligro. Un déficit prolongado de lluvias durante la temporada húmeda diezmará los caudales de los ríos, lagunas y manantiales que abastecen a la población, además de comprometer gravemente las campañas agrícolas y la supervivencia de la ganadería en las zonas altas de la región.
Impactos diferenciados en el territorio nacional
El especialista técnico detalló que el comportamiento de El Niño global provocará impactos opuestos en el país. Mientras la sierra sur sufrirá por la ausencia de agua y el estrés hídrico, la costa norte del Perú podría enfrentar un panorama inverso con precipitaciones torrenciales si el calentamiento global llega a acoplarse con un eventual El Niño Costero. Aunque la magnitud exacta del fenómeno dependerá de la evolución atmosférica en los próximos meses, los científicos consideran fundamental prepararse para un panorama extremo con el fin de evitar el colapso de las economías rurales.
Frente a esta inminente amenaza, la agenda pública exige que el Gobierno Regional del Cusco y las municipalidades provinciales y distritales abandonen la pasividad e inicien de inmediato auditorías técnicas sobre la disponibilidad de sus recursos hídricos. Es urgente la construcción de reservorios, la siembra y cosecha de agua en las microcuencas, la optimización de los sistemas de riego y el almacenamiento estratégico de alimentos para mitigar el impacto socioeconómico de la sequía. Anticiparse al peor escenario es la única vía para impedir que la falta de lluvias desencadene una crisis humanitaria similar a la vivida hace más de cuarenta años.







Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar.
Sé la primera persona en comentar.