La disputa territorial entre los distritos de Cayarani y Chumbivilcas continúa sin resolverse porque falta definir el 40% restante, equivalente a más de 143 kilómetros, lo que mantiene latente la tensión limítrofe entre ambas regiones
El conflicto limítrofe entre los distritos de Cayarani (Arequipa) y Chumbivilcas (Cusco) sigue sin resolverse, manteniendo una tensión latente entre ambas regiones. La disputa abarca más de 143 kilómetros, lo que representa el 40% del territorio en cuestión, y su origen se remonta a 2009, cuando se impulsó la creación del distrito cusqueño de Pulpera Condes, que incorporó territorios de Cayarani y Ocopampa.
Intereses económicos en el centro del conflicto
Según el alcalde de Cayarani, John Uracahua Condori, el problema tiene una clara motivación económica. Los pobladores de Cusco, afirma, buscan controlar las minas de oro, plata y hierro, así como los recursos hídricos en la cabecera de la cuenca, que se encuentran en el territorio en disputa. El alcalde ha defendido la demarcación original de su distrito, establecida en 1857, y exige que se respeten la historia y la cartografía oficial.
Enfrentamientos y promesas incumplidas
La tensión ha escalado en varias ocasiones, llegando a enfrentamientos. A mediados de 2020, se reportaron choques violentos que dejaron varios heridos y la quema de cinco viviendas de comuneros de Cayarani. A raíz de estos incidentes, se llevaron a cabo reuniones en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y se solicitó al Congreso reconsiderar la creación del distrito cusqueño. Sin embargo, a pesar de las promesas de las autoridades regionales de Arequipa de ejecutar obras y construir una comisaría en la zona, la situación de abandono persiste, y los pobladores continúan esperando soluciones concretas.







Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar.
Sé la primera persona en comentar.