Los supuestos atacantes, denominados como La Pareja del Mal, fueron detenidos después de llevar a cabo un violento ataque. Ambos cuentan con un historial de antecedentes por robo agravado.
El pasado martes 20 de mayo, Edén Huaccanqui Manottupa, un joven de 25 años recién graduado en Biología, fue brutalmente agredido en las inmediaciones de la urbanización José Carlos Mariátegui, ubicada en la zona limítrofe entre los distritos de Wanchaq y San Sebastián, en Cusco. Como resultado del ataque, Edén per- dió el conocimiento y tuvo que recibir asistencia de emergencia.
Las cámaras de seguridad registraron el preciso momento de la agresión: una pareja de delincuentes lo abordó de manera repentina y lo golpeó de forma despiadada. Sin tiempo ni posibilidad de defenderse, el joven cayó al suelo inconscien- te y cubierto de sangre debido a los golpes severos que recibió en la cabeza y el rostro.
Aún en estado de conmoción, Edén relató que salía de una reunión, pero no recuerda nada de lo sucedido. «Si no fuera por las imágenes y el dolor, no sabría qué ocurrió», confesó. La experiencia le ha dejado no solo heridas físicas y emocionales, sino también un profundo temor ante la posibilidad de que los responsables no enfrenten las consecuencias de sus actos.
Los agresores robaron su celular y una billetera que contenía 200 soles. Sin embargo, para Edén, el mayor problema no es lo material. «Espero que los encarcelen. Pudo haber sido peor. Dicen que tienen antecedentes; es un peligro que vuelvan a las calles», expresó con preocupación, tras enterarse de que el informe médico legista podría no reflejar adecuadamente la gravedad de sus lesiones.
Los presuntos atacantes, identificados como Edison Macedo y Mónica Saldívar, conocidos en el ámbito delictivo como «La pareja del mal», fue- ron arrestados pocas horas después gracias a la intervención oportuna de la Policía Nacional. Ambos cuentan con un extenso historial por robo agravado y permanecen bajo custodia en la comisaría de Wanchaq.
Las grabaciones obtenidas a través de las cámaras de vigilancia fueron esenciales para identificarlos. En ellas se observa cómo el hombre deja inconsciente a la víctima con un golpe directo al rostro para luego, junto con la mujer, agredirlo con puñetazos y patadas. Más tarde, la mujer registra los bolsillos de Edén y se lleva sus pertenencias.
Mientras las investigaciones siguen su curso, la familia de Edén exige justicia y una sanción ejemplar para los responsables. La comunidad local, conmovida por el caso, también ha expresado su indignación, exigiendo mayores medidas de seguridad y castigos efectivos contra quienes reinciden en actividades criminales.







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