La titular del Mincetur viajó a EE. UU. para participar en la feria “Perú, Mucho Gusto”, pese a estar convocada a una reunión clave con el gobernador regional para buscar soluciones a los problemas de transporte en Machu Picchu
En medio de una crisis que afecta directamente a uno de los destinos turísticos más importantes del país, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Úrsula Desilú León Chempén, ha sido duramente cuestionada por no asistir a una reunión clave para abordar la situación en el Santuario Histórico de Machu Picchu. En su lugar, la titular del Mincetur decidió mantener un viaje programado a Nueva York para participar en la inauguración de la feria gastronómica internacional ‘Perú Mucho Gusto’ a realizarse en el Greenpoint Warehouse Terminal de Brooklyn, del 19 al 21 de septiembre,
La problemática en torno a Machu Picchu —que ha causado serias afectaciones a cientos de turistas nacionales y extranjeros— gira principalmente en torno al acceso al sitio arqueológico, obstaculizado por protestas locales que exigen mejoras en el sistema de transporte. Esta situación ha generado no solo molestias entre los visitantes, sino también una creciente preocupación por el impacto económico y de imagen para el país.
Una ausencia que genera dudas
Ante este escenario, el gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo, convocó a una sesión extraordinaria del comité directivo de la Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu (UGM), con el fin de buscar soluciones urgentes. La ministra León Chempén, cuyo ministerio tiene competencias directas sobre la gestión turística del sitio, fue una de las principales convocadas. Sin embargo, decidió no asistir.
Prioridades en conflicto
La ministra defendió su decisión recordando que, un día antes, se había realizado una reunión técnica sobre el transporte hacia Machu Picchu, en la que —según ella— ya se habían tomado acuerdos importantes. También cuestionó la postura del gobernador cusqueño, señalando que en esa reunión previa “se retiró antes de que concluyera el diálogo”.
“El mismo gobernador, estando todos en la reunión, luego salga y manifieste que solo se abordó el tema del transporte y que el problema era más amplio. Pero ahora convoca otra reunión para ver el transporte. Nos dijo que no quería esa reunión y se fue”, declaró la ministra León.
No obstante, su ausencia deja abierta una pregunta clave: ¿debió priorizar un evento internacional con fines promocionales por encima de una crisis que afecta directamente al turismo nacional? En un contexto tan sensible, su decisión deja la sensación de una desconexión entre los discursos del Gobierno y las urgencias reales del país.







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