El Tribunal Popular Superior de Jilin ratificó la condena a cadena perpetua contra Gao Junfang, expresidenta de la gigante farmacéutica Changsheng Bio-technology, al hallarla culpable de cuatro delitos graves vinculados a la fabricación masiva de vacunas defectuosas. La resolución concluye uno de los procesos judiciales más severos de la última década contra la industria de la salud en el país asiático.
El veredicto ratificado confirma que Gao cometió los delitos de producción y venta de productos de calidad inferior a la exigida, aceptación de sobornos como empleada, malversación de fondos públicos y cohecho empresarial.
Origen del caso y alcance del fraude
La investigación judicial se remonta al masivo escándalo sanitario que sacudió a la sociedad china, cuando inspecciones estatales detectaron que la compañía falsificó de forma sistemática los registros de producción de sus vacunas antirrábicas, empleando materiales caducados y mezclando lotes de manera irregular.
Adicionalmente, las autoridades sanitarias comprobaron que la empresa distribuyó cerca de 250,000 dosis de vacunas combinadas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP) destinadas a menores de edad, las cuales contaban con una efectividad inmunológica muy inferior a las regulaciones nacionales exigidas. El caso despertó una profunda indignación social y motivó la intervención directa del presidente chino, Xi Jinping, quien describió los hechos como «espantosos y terribles».
Sanciones económicas y otros implicados
Además del encarcelamiento de por vida, el tribunal determinó la pérdida permanente de los derechos políticos de Gao y ordenó la confiscación absoluta de su patrimonio personal. El dictamen también alcanzó a su entorno cercano:
- Zhang Youkui (esposo de Gao): Condenado a seis años de prisión efectiva por desvío de fondos corporativos.
- Exempleados técnicos: Cuatro operarios de confianza recibieron penas de hasta dos años y diez meses de cárcel por la destrucción deliberada de pruebas y registros informáticos.
- Multa institucional: Previamente, los organismos reguladores del Estado ya habían impuesto una penalidad económica histórica a la firma Changsheng Life Sciences por más de 1,300 millones de dólares (9,110 millones de yuanes), provocando la quiebra operativa de la corporación.
Los jueces precisaron en el fallo que, si bien los análisis técnicos demostraron que las muestras de las vacunas no generaron daños letales o discapacidades graves directas en la salud pública de los pacientes inoculados, la adulteración intencional de los estándares de fabricación constituyó un atentado flagrante contra la seguridad nacional.







Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar.
Sé la primera persona en comentar.