El presidente de la República aprovechó su visita a la Ciudad Imperial para comprar recuerdos después de reunirse con pacientes, tanto nacionales como extranjeros, que resultaron afectados por un accidente en la ruta ferroviaria
El pasado lunes por la mañana, el presidente de la República, José Jerí, acompañado por una delegación de los ministerios de Comercio Exterior y Turismo, además de Transportes y Comunicaciones, realizó una visita a varias clínicas en Cusco.
El propósito era supervisar la atención brindada a los pacientes afectados por el accidente ocurrido el martes anterior en la vía férrea hacia Machu Picchu, donde se produjo una colisión frontal entre dos trenes. Durante su recorrido por cinco centros clínicos de la ciudad, el mandatario se reunió con diversas autoridades, como el gobernador regional Werner Salcedo, el general de la Policía Nacional del Perú Julio Becerra, representantes del sector salud y miembros del Ministerio Público. En estas reuniones, se abordaron detalles operativos y avances en las investigaciones relacionadas con el desastre ferroviario.
En sus declaraciones, José Jerí destacó que los heridos recibieron atención adecuada y que se activaron los protocolos de emergencia tras el accidente. Sin embargo, subrayó que el tiempo de respuesta pudo haberse optimizado y resaltó la necesidad de mejorar las acciones coordinadas de auxilio para futuros incidentes similares. Después de completar su recorrido oficial en Cusco y mientras los ministros que lo acompañaban aguardaban en el aeropuerto Alejandro Velasco, el presidente aprovechó para visitar el Centro Artesanal Cusco, reconocido por su oferta de souvenirs y objetos artísticos.
Jerí llegó al lugar escoltado por personal de Seguridad del Estado y la Policía. En esta ocasión, ingresó al taller artístico Munaycha, donde adquirió tres obras de arte de la Escuela Cusqueña valorizadas en aproximadamente 5 500 soles. Según Katy Mamani, propietaria del establecimiento, las pinturas seleccionadas fueron: un cuadro de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel; otro del Sagrado Corazón de Jesús; y una representación de la Virgen María Andina.
Todas las piezas contaban con marco elaborado en pan de oro y plata. Como gesto adicional, la comerciante obsequió al presidente un pequeño espejo decorativo. Las obras, de dimensiones cercanas a 1.50 metros por 1.20 metros cada una, fueron cuidadosamente embaladas para su traslado seguro al terminal aéreo junto con el presidente. Mamani destacó que Jerí fue muy cordial durante su visita, mostró interés por los trabajos expuestos y comentó que anteriormente había recibido una obra procedente del mismo taller como obsequio. Al partir, se despidió amigablemente del personal del lugar y de su equipo de seguridad con un apretón de manos.







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