La defensa ribereña de más de 3.5 km y con una inversión superior a S/ 15 millones protegerá vidas, viviendas y cultivos en una zona históricamente afectada por inundaciones.
Una infraestructura contra inundaciones permite salvar vidas, proteger bienes, infraestructura y propiedades frente a diversos eventos naturales. En ese contexto, el Gobierno Regional Cusco inauguró una infraestructura estratégica de defensa ribereña orientada a proteger la vida, los hogares y los medios de subsistencia de aproximadamente 900 familias que cada temporada de lluvias enfrentaban el riesgo permanente del desborde del río en el distrito de Pitumarca, provincia de Canchis.
La intervención, correspondiente a la instalación de servicios contra inundaciones en la zona urbana del distrito de Pitumarca, supera los S/ 15 millones de inversión y marca un hito para la localidad, pues responde a una problemática histórica que alcanzó su punto más crítico durante las inundaciones de enero de 2010, cuando decenas de viviendas colapsaron y más de 26 hectáreas de cultivos fueron arrasadas.
Hoy, la nueva defensa ribereña —con muros de concreto ciclópeo, gaviones y estructuras de contención construidas a lo largo de 3.5 kilómetros— brinda una protección integral a zonas urbanas y agrícolas altamente vulnerables.
Durante la ceremonia inaugural, el gobernador regional Werner Salcedo Álvarez destacó que la obra es una muestra de que la prevención y la gestión del riesgo son pilares fundamentales para garantizar desarrollo con justicia social.
“Cuando protegemos a una familia de una inundación, protegemos su derecho a vivir con dignidad, a mantener sus cultivos, su vivienda y su tranquilidad. Esta obra no solo es ingeniería, es un acto de justicia y de respeto a la vida”, subrayó.
Las autoridades locales y comunales coincidieron en que la nueva infraestructura representa un alivio social y emocional para la población. Durante años, las familias vivieron con miedo constante de perderlo todo ante el incremento del caudal del río. Ahora, la comunidad reconoce que la obra fortalece su resiliencia, mejora la seguridad de sus hogares y crea mejores condiciones para el desarrollo productivo, especialmente en el sector agrario.
La defensa ribereña de Pitumarca se convierte así en un símbolo de esperanza, seguridad y desarrollo sostenible para una población que, tras años de vulnerabilidad, finalmente cuenta con una infraestructura sólida que protege su presente y asegura su futuro.







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