El gerente regional de Salud, Óscar Farfán, señaló que hasta el momento no existe información oficial que confirme una postergación en la entrega del Hospital Antonio Lorena, pese a versiones extraoficiales que indicarían que la obra se concluiría recién en abril del próximo año.
Farfán recordó que la última comunicación formal del 10 de octubre daba cuenta de un avance físico del 76%, además de la adquisición de los 19.000 equipos médicos, cuyo traslado al Cusco estaba programado de manera gradual. En esa fecha, el Ejecutivo confirmó que la obra sería entregada el 17 de diciembre. El funcionario precisó que el gobernador regional informó que, en diálogo directo con el presidente de la República, se garantizó la asignación presupuestal para la culminación del proyecto, que incluye más de S/ 200 millones. Sin embargo, desde entonces no se ha recibido un nuevo reporte técnico del Ministerio de Salud o del PRONIS. Ante esta situación, la Gerencia Regional de Salud ha solicitado una reunión técnica en Cusco con ambas entidades para esclarecer el estado actual de la obra, los avances de implementación y cualquier eventual ampliación de plazo.
“No podemos emitir una posición basada en información no oficial”, afirmó. Farfán informó que la Geresa culminó en agosto el Plan de Operatividad y Mantenimiento del nuevo hospital, el cual asciende a S/ 136 millones. Este documento incluye la contratación de más de 460 nuevos trabajadores, con una brecha de recursos humanos valorizada en S/ 80 millones. El plan fue remitido al Ministerio de Salud para su aprobación y financiamiento. “Las gestiones se están realizando para que este presupuesto sea garantizado durante el 2026”, indicó.
Consultado sobre los cuestionamientos al director del Hospital Antonio Lorena, el gerente regional sostuvo que todos los directores están en evaluación permanente, aunque el cambio inmediato de funcionarios advirtió no siempre resuelve los problemas estructurales. Recordó que, en lo que va del año, ya se han efectuado cambios en cinco unidades ejecutoras y en siete direcciones de la Geresa. Farfán confirmó un brote bacteriano registrado entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre en la Unidad de Cuidados Intensivos del nosocomio, con ocho pacientes afectados, de los cuales solo uno desarrolló infección.
Los casos fueron enviados al Instituto Nacional de Salud para su tipificación. El gerente reconoció que el brote podría estar relacionado con fallas en procedimientos como el lavado de manos, aunque destacó que desde el 1 de noviembre no se han registrado nuevos casos. También admitió que existieron deficiencias en el manejo de residuos en la zona de UCI. “Fueron los primeros cuestionamientos trasladados al director, porque debieron resolverse de inmediato”, precisó.







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