La misa central de la festividad del Señor de Qoyllur Rit’i se realizó en el santuario de Sinakara, tras la celebración, los fieles iniciaron la tradicional procesión de la Cruz de Tayankani, un recorrido de 24 horas por la cordillera
Miles de peregrinos participaron este martes en las actividades por el día central de la festividad del Señor de Qoyllur Rit’i, en el santuario de Sinakara, ubicado en el distrito de Ocongate, provincia de Quispicanchi, en Cusco.
La celebración congregó a fieles procedentes de distintas provincias del Cusco y otras regiones del país, quienes llegaron hasta las alturas de la cordillera andina para participar en una de las peregrinaciones más importantes del Perú.
La misa central se desarrolló entre cantos tradicionales en quechua, lecturas bíblicas y oraciones colectivas. La ceremonia reunió a miles de personas en la explanada principal y en las laderas que rodean el santuario, donde los asistentes siguieron atentamente la celebración religiosa. Durante la homilía, se reflexionó sobre el significado de la cruz en la fe cristiana y se elevaron plegarias por la salud, las familias y el bienestar de la población.
Uno de los momentos más representativos de la jornada fue la presencia de la imagen procesional del Señor de Qoyllur Rit’i; acompañada por músicos, danzantes y delegaciones de peregrinos que llegaron al santuario tras varias horas de caminata.
La Cruz de Tayankani y el Inti Alabado
Concluida la misa central, los peregrinos iniciaron la tradicional procesión de la Cruz de Tayankani, considerada una representación del Señor de Qoyllur Rit’i. Según la tradición, esta cruz fue elaborada con la madera de un árbol conocido como tayanka y es trasladada por los fieles a través de la cordillera en una caminata ininterrumpida que se prolonga durante aproximadamente 24 horas.
El recorrido culmina en un lugar denominado Inti Alabado, donde se desarrolla una ceremonia al amanecer. En este espacio, la Cruz de Tayankani es presentada al sol naciente en un acto que simboliza el encuentro entre la tradición católica y la cosmovisión andina. Esta práctica constituye una de las expresiones más visibles del sincretismo religioso que caracteriza a la festividad.
Naciones peregrinas, ukukus y comparsas
La festividad reúne cada año a miles de integrantes de las naciones peregrinas de Quispicanchi, Paucartambo y Tahuantinsuyo, entre otras delegaciones que llegan desde distintos puntos de la región y del país. Cada nación participa con sus propios estandartes, músicos y manifestaciones culturales.
Entre los personajes más representativos destacan los ukukus o ukumaris, figuras vinculadas al oso andino que cumplen funciones de resguardo y acompañamiento durante la peregrinación. Su presencia forma parte de los elementos tradicionales más reconocidos de la festividad.
Las danzas también ocupan un lugar importante dentro de la celebración. Comparsas como los Qhapaq Qolla, los Ch’unchus y la Mestiza Qoyacha recorren el santuario acompañadas por conjuntos musicales tradicionales. Durante sus desplazamientos realizan el denominado “chakiri”, un movimiento característico que, según la tradición oral, evoca la forma en que caminaba y saltaba el niño pastor relacionado con el origen de la devoción al Señor de Qoyllur Rit’i.
El origen de la devoción
La tradición oral señala que la festividad tiene su origen en el encuentro entre un niño indígena y un misterioso niño llamado Manuel, con quien compartía jornadas de pastoreo en las faldas de los nevados de la zona. Con el tiempo, el extraño visitante desapareció y en el lugar fue hallada una imagen de Cristo plasmada sobre una roca, hecho que dio origen a la devoción que actualmente congrega a miles de peregrinos en Sinakara.
A lo largo de los años, la celebración incorporó elementos de la fe católica y de las creencias andinas vinculadas al culto de los apus o montañas sagradas. Esta combinación de tradiciones ha permitido preservar prácticas religiosas y culturales que continúan vigentes hasta la actualidad.
Patrimonio Cultural de la Humanidad
La peregrinación al Señor de Qoyllur Rit’i fue inscrita por la Unesco en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El reconocimiento destaca el valor cultural, religioso y social de una festividad que reúne a miles de personas en las alturas de Quispicanchi y que mantiene vivas expresiones de fe, música, danza y tradición andina transmitidas de generación en generación.







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