Pese al compromiso de no agresión, los aspirantes al sillón regional polemizaron por el uso de recursos e infraestructuras de campaña presuntamente millonarias.
Con miras a las Elecciones Regionales y Municipales del próximo 4 de octubre, los candidatos de las 11 agrupaciones políticas que compiten por el liderazgo de la región Cusco suscribieron formalmente el Pacto Ético Electoral. El evento, convocado y supervisado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), se llevó a cabo en las instalaciones de la institución ARARIWA en la Ciudad Imperial.
El acuerdo busca garantizar que el tramo final de la contienda electoral se desarrolle bajo los principios de transparencia, respeto mutuo, veracidad y responsabilidad, priorizando la exposición de planes de gobierno por encima de los ataques personales. No obstante, la atmósfera de consenso inicial se fisuró rápidamente cuando los postulantes hicieron uso de la palabra.
Debate por campañas millonarias y descentralización
Diversos candidatos aprovecharon los micrófonos de la prensa local para exteriorizar sus sospechas y críticas frente al despliegue publicitario de sus contendores, advirtiendo sobre la existencia de campañas millonarias que restarían equidad al proceso democrático.
El candidato al Gobierno Regional por el partido Acción Popular, Luis Ángel Aragón, saludó la iniciativa del JNE y exhortó a sus rivales a honrar el documento en las provincias cusqueñas. «Hacemos un llamado a que las elecciones se realicen de forma transparente. Nosotros seguimos recorriendo las provincias y llevando propuestas reales a los pueblos más alejados de nuestra región», manifestó Aragón tras suscribir el acta.
Por su parte, Edgar Ochoa, de la organización política local Túpac, adoptó una postura más fiscalizadora hacia el ente electoral. Ochoa demandó públicamente que el JNE afine sus mecanismos de control para corregir irregularidades en el campo de juego. Asimismo, exigió una mirada descentralizada del proceso: «La realidad entre la capital y nuestras regiones es totalmente diferente; el ente electoral debe sensibilizar mejor a nuestra población rural y garantizar que su voz no sea opacada», enfatizó.
Vigilancia ciudadana
El JNE recordó a las organizaciones políticas firmantes que el Pacto Ético no es un mero formalismo, sino un compromiso de honor ante la ciudadanía del Cusco. El Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral se mantendrá activo para recibir e investigar cualquier denuncia ciudadana referida a la difamación, uso indebido de recursos públicos o actos de violencia política que quiebren lo pactado en la histórica jornada de ayer.







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