Un operativo conjunto llevado a cabo por la Policía y el INPE reveló cómo, en menos de un mes, los internos lograron introducir dispositivos y sustancias prohibidas
El pasado fin de semana, un equipo conformado por 82 efectivos policiales y 25 agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) llevó a cabo una requisa extraordinaria en el penal para varones de Qencoro, ubicado en Cusco. Esta acción formó parte de las medidas orientadas al fortalecimiento del control y la seguridad interna. Durante la operación se encontraron diversos objetos prohibidos, incluyendo drogas, radios, armas punzocortantes y chips telefónicos.
El procedimiento fue liderado por personal especializado de la Policía Nacional del Perú (PNP), en coordinación estrecha con las autoridades penitenciarias. Según detalló el coronel Walter Poma, jefe de la División de Investigación Criminal (Divincri), el operativo dio como resultado la incautación de 41 envoltorios de pasta básica de cocaína, siete radios comunes, dos litros de bebida destilada, tres armas punzocortantes y cuatro chips telefónicos, de los cuales dos pertenecían a la empresa Claro mientras que los restantes no pudieron ser identificados debido a su estado.
El coronel señaló que este tipo de intervenciones se intensificarán, especialmente porque en tan solo 20 días los internos lograron introducir nuevamente artículos prohibidos al interior del penal, a pesar de los controles implementados. Además, Poma destacó que en una inspección anterior los resultados fueron aún más significativos.
Sin embargo, existe gran preocupación por el ingreso constante de chips telefónicos, que según indicó estarían siendo utilizados para realizar actividades extorsivas desde dentro del recinto penitenciario. Las autoridades anunciaron que se prevén nuevas operaciones en los próximos días.







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