En una exitosa operación táctica de interdicción contra el tráfico ilícito de drogas, la Policía Nacional del Perú (PNP) asestó un duro golpe a las mafias organizadas al desarticular un laboratorio clandestino de procesamiento de estupefacientes en el distrito de Kosñipata, provincia de Paucartambo. El despliegue policial se concentró en el alejado sector de Sabaluyu, una zona estratégica de ceja de selva en la región Cusco utilizada por las organizaciones criminales para el acopio y producción de sustancias prohibidas.
La intervención, coordinada por unidades de élite especializadas en la lucha antidrogas, permitió la detención en flagrancia de cuatro personas, quienes se encontraban en el recinto rústico y estarían presuntamente vinculadas a la cadena de producción, custodia y posterior distribución de la sustancia hacia los mercados internacionales.
Incautación de cargamento y logística criminal
Durante el registro exhaustivo del complejo clandestino, los agentes del orden lograron incautar aproximadamente 250 kilos de clorhidrato de cocaína de alta pureza. La mercancía ilegal ya se encontraba compactada, pesada y lista para su traslado a través de las rutas amazónicas que colindan con las regiones vecinas. Asimismo, el personal de la PNP procedió al decomiso de prensas hidráulicas, moldes de metal, insumos químicos fiscalizados y generadores de energía utilizados para el procesamiento térmico de la droga.
Portavoces de la Región Policial Cusco informaron que el cargamento decomisado representa una pérdida económica masiva para los financistas del narcotráfico. La sustancia ilícita posee un valor comercial estimado en 350 mil dólares en el mercado ilegal interno, calculando un precio base de 1,500 dólares por cada kilogramo en esta zona de producción.
Disposición fiscal y resguardo de la zona
Por disposición del representante de la Fiscalía Especializada en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas (FETID), los cuatro detenidos, la cocaína incautada y las herramientas de laboratorio fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad a la sede policial especializada en la ciudad del Cusco para la continuación de las diligencias e interrogatorios de ley.
En tanto, las instalaciones precarias que albergaban los insumos y los pozos de maceración fueron destruidas e inhabilitadas por las fuerzas del orden siguiendo los protocolos ambientales correspondientes. La PNP ratificó que intensificará las operaciones de inteligencia en los valles cocaleros y zonas fronterizas de la región para neutralizar los corredores de salida de los remanentes de estas agrupaciones delictivas.







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