Dos mil pobladores se enfrentaron lanzándose piedras en una ceremonia ancestral que este año deja al menos dos fallecidos y una docena de heridos
El pasado lunes 20 de enero perdió la vida el comunero Willy Ramos, luego de recibir un impacto de roca en la cabeza, el hombre fue auxiliado en pleno campo de batalla, pero lamentablemente habría llegado cadáver hasta el puesto de auxilio de la zona.
El último jueves, cuatro días después del enfrentamiento, otro participante perdió la vida, se trata del poblador Santos Mamani, quien no habría resistido las fuertes contusiones que sufrió durante su participación en el Chiaraje.
Lo más doloroso en ambos casos es la familia que las víctimas dejan atrás. Hasta Cusco llegó Santusa Quispe, viuda de la última víctima mortal del Chiaraje, quien, lágrimas en los ojos, pidió ayuda a la población a fin de lograr sustento para sus tres hijos, que se quedaron sin padre debido a la batalla costumbrista.
“Necesitaría apoyo para mis hijitos para su alimento, no tenemos mucho, me pueden hacer llegar al distrito de Yanaoca en Canas. Con Santos nos hemos despedido y estaba bien ese día, de un momento a otro se ha puesto mal, tenía un golpe grave en su cabeza y sangraba por eso le refirieron a Cusco, pensé que se salvaría”, señaló.
UNA COSTUMBRE EN DEBATE
Tras la ocurrencia de este tipo de pérdidas humanas, año a año se abre el debate sobre esta costumbre ancestral, por la cual cientos de hombres exponen su vida en medio de un paraje desolado, al que llegan a fin de agredirse mutuamente, en un acto desproporcionado para unos y costumbrista para otros.
“Está bien que se trate de una tradición, pero tampoco hay que arriesgarnos mucho, cuando entramos a la batalla la sangre hierve y eres capaz de todo y esa valentía trae consecuencias. Dejar a una esposa, a unos hijos no vale la pena, esta tradición es fatal”, citó recientemente una autoridad comunal de Quehue en el entierro de Willy Ramos.
Mientras tanto en las redes las opiniones son divididas, por un lado se hallan aquellos que defienden este tipo de costumbres, citando que nadie obliga a los comuneros a asistir al Chiaraje, por otro lado están quienes postulan en contra de la tradición, calificándola de abominable y deshumanizada.







Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar.
Sé la primera persona en comentar.