La crisis sanitaria infantil continúa cobrando terreno en la región imperial. La Gerencia Regional de Salud (Geresa) del Cusco informó oficialmente que la anemia afecta gravemente al 42 % de la población infantil menor de 36 meses, consolidando un panorama de salud pública alarmante que compromete el desarrollo cognitivo y el futuro de miles de niños cusqueños.
Aunque el último monitoreo epidemiológico de la institución detectó una ligera reducción porcentual en comparación con las mediciones del año previo, las autoridades sanitarias salieron al frente para frenar el triunfalismo. La Geresa advirtió categóricamente que esta leve baja de casos no es sostenible en el tiempo si es que no se consolidan reformas estructurales en el acceso a agua segura, soberanía alimentaria familiar y presupuestos continuos para los establecimientos de atención primaria.
Factores de riesgo y brechas en provincias altas
El análisis técnico de la Dirección de Salud de las Personas vincula la persistencia de esta condición con determinantes sociales severos en las zonas rurales. Las provincias altas de la región, tales como Chumbivilcas, Espinar y Canchis, registran los picos más agudos de prevalencia, donde la falta de servicios básicos de saneamiento multiplica las enfermedades diarreicas agudas que anulan los efectos de los nutrientes administrados.
«Un descenso de uno o dos puntos en la estadística no significa que hayamos ganado la batalla. La anemia es un enemigo silencioso. Si las familias no varían el patrón de consumo hacia alimentos ricos en hierro hemínico y si los municipios no mejoran la cloración del agua, cualquier avance numérico se borrará en el siguiente trimestre», explicaron los portavoces médicos de la entidad.
Plan de contingencia y barridos de tamizaje
Frente a este escenario, la Geresa Cusco ha dispuesto el relanzamiento y fortalecimiento del Plan Regional de Lucha contra la Anemia, el cual priorizará visitas domiciliarias e intervenciones de tamizaje masivo a través de brigadas itinerantes. Estas acciones buscan elevar la adherencia al consumo de gotas y jarabes de sulfato ferroso, así como la entrega de micronutrientes en polvo.
Asimismo, se intensificará la articulación con los programas sociales del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social y las agencias comunitarias de los gobiernos locales para capacitar a las madres y cuidadores en la preparación de dietas altamente nutritivas basadas en insumos locales, instando a la población a acudir masivamente a los controles de Crecimiento y Desarrollo (CRED) en los centros de salud locales.







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