Poder Judicial dispone nueve meses de prisión preventiva contra sujetos acusados de homicidio, desmembramiento y canibalismo contra su víctima en la Ciudad Imperial.
Cuanto más se sabe acerca del caso Rudhy Benavides, cusqueño que fue muerto, desmembrado y también canibalizado, las autoridades y la población local se alertan más, esto debido al grado de insanía y ferocidad con que fue atacada la víctima, un hombre de 46 años que se dedicaba al turismo en la Ciudad Imperial. El último domingo en horas de la tarde, luego de una serie de audiencias, el Poder Judicial, a través de la Corte Superior de Justicia de Cusco, dispuso prisión preventiva por nueve meses contra Gabriel Condori y Oscar Tinco, acusados por el homicidio de Rudhy Benavides.
En estas audiencias, la Fiscalía expuso ante el juez más detalles acerca del escalofriante crimen, citando que los acusados no solo habrían llevado con engaños a su víctima hasta la casa de uno de ellos a fin de asaltarlo, sino que lo atacaron con una navaja, y hasta un tenedor e incluso le hicieron grabaciones en video moribundo y siendo asediado por los siete canes que vivían en la casa.
La Fiscalía también cita que, después de ser asaltado, Rudhy fue golpeado salvajemente y dejado a su suerte desangrándose, mientras sus victimarios continuaban libando licor. Pero lo más preocupante es que en sus declaraciones, los imputados habrían aceptado que cocinaron parte del cuerpo para su consumo personal. «Óscar le pide (a Gabriel) que cocine parte de la carne de Rudhy porque desde el sábado no habían comido y tenían hambre, y ambos consumen la preparación», citó textualmente el representante de la Fiscalía.
En las audiencias se determinó que el móvil del homicidio fue en primera instancia el robo, ya que Oscar le habría adeudado cierto monto a Gabriel, por lo que antes de ir a su casa con su víctima le llamó por teléfono y le dijo que estaba llevando a una persona para que se ‘cobre’ lo que le debe. Ambos son sindicados por los presuntos delitos de hurto y homicidio calificado con ferocidad. Quedó sentado en las audiencias que, tras el ataque y muerte a Rudhy, ambos sujetos vendieron su celular a 110 soles en el centro comercial Molino, donde compraron bolsas plásticas para guardar partes del cadáver y una comba de metal para triturar los huesos.


