Reciente tragedia en la avenida Ejército ha reavivado viejas heridas en una ciudad que ya arrastraba temor por anteriores crímenes y que hoy exige mayor protección a sus autoridades
Un macabro hallazgo se registró la tarde del sábado en una vivienda ubicada en la segunda etapa de la avenida Ejército, en la ciudad de Cusco, donde fue encontrado descuartizado un hombre que había sido reportado como desaparecido. La víctima fue identificada como Rudhy Benavides Charalla, de 46 años, quien trabajaba en un restaurante en la Plaza Mayor.
Según sus familiares, salió de su vivienda con dirección a su centro de labores, pero no regresó, lo que motivó su búsqueda. Vecinos del sector señalaron que desde días atrás percibían olores extraños, además de ruidos constantes y música a alto volumen provenientes de la vivienda. Hasta el lugar llegaron agentes de la Policía Nacional del Perú y representantes del Ministerio Público, quienes realizaron las diligencias correspondientes. Durante el levantamiento, los restos fueron retirados en dos baldes y un costal, y trasladados a la morgue para las pericias de ley, en el marco de las investigaciones.
En medio del dolor, los familiares exigieron justicia. «Justicia, por favor, para mi primo. Él no ha hecho nada malo», expresó uno de ellos en el lugar. Vecinos de la zona brindaron detalles sobre lo que ocurría en el inmueble antes del hallazgo. «Ese señor vivía solo. Casi no salía, solo iba a la tienda y regresaba. En las noches ponía música a alto volumen y había personas que entraban a tomar», relató un residente. Otra vecina añadió una versión que será materia de investigación. «Había olores fuertes y situaciones extrañas. Incluso se comentaba que en el lugar se manipulaban restos de manera irregular y que había animales dentro del inmueble», señaló, mostrando su preocupación por la seguridad en la zona.
Asimismo, los residentes cuestionaron la falta de atención a sus alertas previas. «Llamábamos a la Policía por los ruidos y no venían. Recién ahora, después de lo ocurrido, han llegado», indicó una vecina. Durante la intervención policial se registraron momentos de tensión, luego de que familiares y algunos vecinos intentaran agredir al principal sospechoso. Ante ello, los agentes tuvieron que resguardarlo dentro del inmueble hasta la llegada de refuerzos. Posteriormente, el sujeto fue retirado bajo custodia policial. La fiscal a cargo evitó brindar mayores detalles sobre el caso y señaló que las circunstancias del crimen se encuentran en investigación. Las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer este hecho que ha generado consternación en la población cusqueña.


