¡Rafaelito es un campeón!
La esperanza también se escucha. Y en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco de Cusco sonó fuerte cuando Rafael, un niño de apenas cuatro años, tocó la campana de la victoria, símbolo de que había vencido a la leucemia y comenzaba una nueva etapa de vida. Rafael tenía solo dos años cuando su madre notó que algo no estaba bien: fiebre persistente y una palidez que no desaparecía. Tras múltiples consultas pediátricas, llegó al hospital de la Red Asistencial Cusco del EsSalud, donde los exámenes confirmaron el diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda, una enfermedad que cambió la vida de toda su familia.
Diagnóstico oportuno que salva vidas
Desde ese momento, el equipo altamente especializado del Servicio de Hematología de EsSalud Cusco inició de manera inmediata y oportuna los procedimientos necesarios para enfrentar a la enfermedad. Gracias al tratamiento continuo, el acompañamiento integral y la fortaleza del pequeño paciente, Rafael recibió el alta definitiva.
Con apenas cuatro años, se convirtió en símbolo de lucha y esperanza al tocar la campana que marca el inicio de una nueva etapa de vida. Vilma Quenaya Rodríguez, madre del pequeño guerrero, expresó su profundo agradecimiento al personal de salud que la acompañó durante todo el proceso.
“Quiero agradecer a Dios y a todo el equipo de EsSalud: médicos, enfermeras, personal técnico y de limpieza, por la gran labor que realizan. A todo el personal asistencial por su predisposición permanente y la humanidad que demuestran no solo con mi hijo, también con todos los pacientes”, manifestó emocionada.


