lunes, septiembre 28, 2020
Inicio Opinión Una sociedad solidaria

Una sociedad solidaria

Liz Puma – Especialista en Transformación de Conflictos So- ciales de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.

En marzo se reportó el primer caso de covid-19 en el Perú. Desde esa fecha las cifras han ido en ascenso, con un incremento acelerado de personas contagiadas y un número dramático de fallecidos. El virus ha ido expandiéndose hasta los rincones más alejados de nuestro país develando a su paso los grandes desafíos en materia de gestión de nuestras instituciones públicas.

Ante el avance de la pandemia y la necesidad de potenciar la respuesta estatal han surgido importan- tes muestras de solidaridad. Iniciativas tanto indivi- duales como colectivas, desde la sociedad civil y del sector privado. Solidaridad entendida como un sen- timiento, pero también una actitud que puede expre- sarse por medio de numerosas y distintas prácticas sociales.

Un ejemplo lo tenemos frente a la necesidad de oxígeno, recurso escaso, encarecido e imprescindi- ble para hacer frente al virus. De pronto aparecieron emprendimientos y campañas dirigidos a recolectar fondos para la compra de plantas de oxígeno y otros implementos sanitarios. Este virus no solo deja dolor y sufrimiento en su camino, sino también importantes lecciones que no debemos perder de vista. Iniciativas que requieren de apoyo y ameritan ser imitadas; una de ellas es la que busco hacer visible en esta nota.

La campaña para adquirir una planta generadora de oxígeno en la provincia de La Convención, departamento del Cusco, se hizo realidad en dos meses, tiempo en el cual recaudaron 235,200 dólares, ade- lantándose a escenarios críticos que ya se vivían en otras zonas del país. Ello fue posible por una serie de factores, entre ellos, la identificación temprana de una potencial afectación ante el incremento de ca- sos en el ámbito regional y el reconocimiento de las limitaciones del sistema de salud local; la tradición organizativa y la experiencia de sus organizaciones sociales de base coordinando acciones; el reconoci- miento y confianza en una institución como la Iglesia católica; el liderazgo de la asociación de profesiona- les, que junto a autoridades municipales, agricultores, empresarios locales, asumieron los costos de la cam- paña. A ello se sumó el lema ‘QueNoNosFalteNadie La Convención en defensa de la vida’, que atrajo el apoyo de la población para sostener la iniciativa y ayudó a legitimar la acción social emprendida.

Ahora que nos encontramos en un escenario de grandes retos económicos, de salud y sociales, de- rivados de la pandemia, es fundamental alentar este tipo de iniciativas de solidaridad expresadas median- te distintas prácticas sociales a nivel de base. Para ello, es importante identificar en cada uno de los te- rritorios el tejido social existente, la base organizativa y apelar a ellos. Necesitamos seguir sumando múlti- ples esfuerzos a fin de contrarrestar los impactos de la pandemia; ello lo estamos viendo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

LO MÁS LEIDO

Domingo 27 de septiembre del 2020

https://issuu.com/edicioneselsol/docs/edici_n_del_27_de_setiembre_de_2020

Sábado, 26 de septiembre del 2020

https://issuu.com/edicioneselsol/docs/edici_n_del_26_setiembre

Viernes 25 de septiembre del 2020

Diario El Sol Del Cusco Edición impresa del 25 de septiembre del 2020

Jueves, 24 de septiembre del 2020

https://issuu.com/edicioneselsol/docs/edici_n_del_24_setiembre