La nueva titular de la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco, Maritza Rosa Candia en su condición de máxima representante de la institución cultural, suscribió el documento de compromiso institucional por la integridad pública, la transparencia y la lucha frontal contra la corrupción, marcando el inicio de una gestión orientada a fortalecer la ética en el servicio público.
La directora ejecutiva señaló que esta decisión constituye un paso fundamental para consolidar una administración basada en valores y enfocada en el servicio a la ciudadanía. “Ejercer un liderazgo ético no es solo una responsabilidad, sino una obligación con la ciudadanía. Nuestro compromiso es orientar cada acción institucional hacia el interés general, garantizando transparencia, responsabilidad y respeto en la gestión pública”, afirmó.
En ese contexto, uno de los aspectos centrales de este pronunciamiento es la definición de compromisos concretos que guiarán la gestión institucional. Entre ellos destacan el ejercicio de un liderazgo ético en todos los niveles, la evaluación responsable de las decisiones adoptadas, la promoción de la mejora continua, el fortalecimiento de una cultura organizacional basada en valores, así como la participación activa de todas las áreas en la implementación del Modelo de Integridad.
Asimismo, se ha establecido como prioridad garantizar el cumplimiento de los mecanismos de control y evaluación, asegurar la entrega oportuna de información para la supervisión del Modelo de Integridad y fortalecer la unidad responsable de esta función, respetando su rol técnico y especializado.
La Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco fortaleció su posición institucional en favor de la integridad pública, la transparencia y la lucha frontal contra la corrupción, en concordancia con su misión de proteger el patrimonio cultural de la nación y promover el desarrollo cultural con enfoque intercultural. “La integridad pública implica coherencia entre lo que decimos y hacemos. Es asegurar que los recursos del Estado sean utilizados exclusivamente para los fines que fueron destinados”, precisó la directora ejecutiva.
Finalmente, Rosa Candia destacó que la implementación del Modelo de Integridad forma parte de un proceso de cambio cultural necesario en la administración pública, alineado con una gestión moderna, eficiente, transparente y con enfoque intercultural.


